| Reportaje | Exhibición aérea |
El arte de los pequeños vuelos
Otro año, el Festival de Aeromodelismo de León logró congregar a más de un centenar de aficionados que disfrutaron con las acrobacias aéreas de las originales maquetas

En la edición de este año participaron casi 60 pilotos
Los apasionados de los aviones teledirigidos pudieron disfrutar durante la mañana de ayer de un festival de aeromodelismo dentro del programa de fiestas de San Juan y San Pedro, en el que se dieron cita numerosos aficionados de estos pequeños aparatos venidos de distintos puntos de España para participar en el evento. Esta decimocuarta edición del festival, que supone ya un clásico de las fiestas de la ciudad, contó con la participación de 56 pilotos, que hicieron disfrutar al público que se acercó hasta las lomas con verdaderas virguerías y piruetas aéreas. Pequeños aviones de todos los tamaños y modelos desfilaron por la explanada destinada para tal fin, en la que el ruido de los motores- que en muchos casos es casi exacto al de los aviones que imitan- se mezclaba con la megafonía que anunciaba a los distintos participantes y que explicaba al público en qué consistían cada una de las acrobacias que los pilotos realizaban a través de los mandos teledirigidos. Unos auténticos magos de los dedos que son capaces, mediante movimientos rápidos, pero muy precisos, de hacer que. por ejemplo, el avión flote en el aire sin moverse apenas. Entre los más de cincuenta aviones que pudieron verse en este festival, estaba la maqueta campeona de España, de Paco Cuevas, que imita a uno de los aviones que se emplearon en la Primera Guerra Mundial. También pequeños helicópteros y otro tipo de aeronaves que son construidas cuidadosamente y pintadas a mano por sus propios dueños, auténticos amantes de este deporte que, todavía se considera minoritario. El Club Leonés de Aeromodelismo ha preparado la celebración de este festival durante los últimos seis meses, en el que la mayoría de los aviones participantes eran de combustión y la edad de los pilotos alcanzaba los ochenta años. Se trata de un deporte que lleva ya años instaurado en la ciudad. El club de aeromodelismo se creó hace diecisiete años, cuando, por entonces, era un deporte apenas conocido en nuestro país y cuya práctica era difícil, ya que había que conseguir las piezas de las maquetas fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, en la actualidad es una alternativa de ocio que gana adeptos a diario, como lo demuestra el número de pruebas y exhibiciones que se celebran en distintas ciudades.