Veterinaria cuenta con una nueva biblioteca y un aula informática El gasto público en I+D debe multiplicarse por dos y el privado por cuatro

El rector inauguró las nuevas instalaciones de Veterianaria
La Facultad de Veterinaria cuenta con una nueva biblioteca y una sala de ordenadores. La biblioteca tiene capacidad para 220 alumnos, en vez de los 86 que cabían hasta ahora. Mientras, la sala de informática tiene 30 plazas que se añaden a las 15 ya existentes. La iniciativa, que contó con una inversión total cercana a los 400.000, persigue el objetivo de mejorar las instalaciones que actualmente y para cerca de mil alumnos resultan insuficientes. El rector de la Universidad de León, Ángel Penas Merino, y el director gerente de Laboratorios Syva, Luis Bascuñan Herrera, fueron algunas de las personalidades que inauguraron ayer estas nuevas salas que contarán con un fondo bibliográfico de más de 30.000 volúmenes, entre los que se encuentran manuales y revistas especializadas. Esta iniciativa ha estado promovida por el rectorado, la propia facultad y Laboratorios Syva, empresa química que lleva colaborando activamente con la Veterinaria desde 1941. Así, Luis Bascuñan señaló que Syva «pretende seguir en esta línea y aseguró que tras la ampliación de la empresa química al parque tecnológico ésta se intensificará, ya que la Universidad de León se encuentra entre nuestras prioridades». En este sentido anunció que la implantación de Syva en el parque tecnológico de León se estructurará en dos fases que presumiblemente concluirán en 2007, fecha en la que se tiene previsto iniciar la producción. Por otro lado, el rector alabó el continuo y fructífero intercambio entre la química y diversos catedráticos y profesores de la facultad y aseguró que desde la veterinaria se encuentran «contentos, satisfechos y agradecidos» por la formación continua destinada a los estudiantes, que tienen la oportunidad ya desde la universidad de relacionarse con la industria leonesa. De los 392.947 euros que ha costado este proyecto el mayor montante, 318.673, se destinó a las realización de las obras, mientras que el mobiliario y los ordenadores supusieron una inversión de 48.479 y 25.830 euros, respectivamente. Las obras, que comenzaron el pasado año, se enmarcan dentro de la política seguida por el rectorado de la Universidad de León de dotar con al menos un aula de informática a las distintas facultades del campus universitario. El horario de estas instalaciones de acceso libre será inicialmente de 8 a 22 horas, aunque se está estudiando ampliarlo a los fines de semana con el objetivo de que los alumnos puedan aprovechar los recursos disponibles. Por otra parte, Penas Merino señaló que, entre otras iniciativas, desde el rectorado se pretende el inicio de las obras del Hospital Clínico Veterinario a finales de este año o principios de 2005. Además, el rector señaló que el desarrollo de la parte superior del campus universitario, concretamente las obras de la nueva Facultad de Educación también comenzarán en los próximos meses. La inversión pública actual en Investigación y Desarrollo (I+D) debería duplicarse, mientras que la privada debería multiplicarse por cuatro para que España pueda alcanzar en el año 2006 los objetivos marcados por los países de la UE en el conocido como Consejo de Lisboa. Así lo manifestó ayer el presidente de la Asociación de Parques Tecnológicos, Felipe Romera quedestacó la necesidad de que la Administración siga apoyando la creación de este tipo de recintos empresariales de alta cualificación profesional con el fin de que éstos sirvan de «palanca» para estimular a que la iniciativa privada en materia de I+D. El presidente de este colectivo estimó que el grado de inversiones en I+D, que sitúa al Estado español en una posición media dentro del ámbito comunitario, no se corresponden con el grado de desarrollo experimentado por la economía nacional durante los últimos años. En este sentido, advirtió de que, «hoy por hoy, parece inalcanzable el objetivo de destinar un tres por ciento de nuestro PIB a la I+D, así como que de esa inversión dos terceras partes procedan del sector privado». Romera sostuvo que la profusión de parques tecnológicos no supondrá un problema para el sector pese a que sí puedan derivar en un fenómeno de «duplicidad» de actividades, ya que, en su opinión, los parques tecnológicos «siempre son un elemento de valor para su entorno, a cuyo desarrollo local pueden contribuir de forma notable».