El profesorado aboga por un pacto educativo para progresar y que el sosiego perdure en el colectivo
En la mesa, Benito del Campo, Emilio Gutiérrez e Inmaculada Egido
Los directores de los centros educativos públicos de León iniciaron ayer un nuevo curso de formación que se extenderá hasta el mes de marzo del próximo año, y cuya primera jornada se desarrolló en el salón de actos del Instituto de Enseñanza Secundaria Padre Isla. La jefe del departamento de Didáctica y Teoría de la Educación de la Universidad Autónoma de Madrid, Inmaculada Egido, hablósobre «La dirección de los centros educativos en Europa y en España. Contrastes y analogías». Durante su intervención destacó que el puesto de director escolar en España y Portugal no tiene nada que ver con el resto de Europa. La Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza (Loce) que puso en marcha el Partido Popular y que en estos momentos se encuentra paralizada por el PSOE, tenía entre uno de sus objetivos el de la selección a la hora de nombrar al director de un centro educativo, frente a la elección, con la idea de equiparar a España con el resto de Europa. Inmaculada Egido manifestó que «la educación sufre cambios constantes, no se prima el sosiego para que las reformas perduren en el tiempo. Se cambia por sistema lo anterior y eso provoca que la comunidad educativa esté totalmente desorientada». Ante esta situación Egido abogó por un pacto educativo que todo el sector lleva demandando desde hace tiempo. «Como no se logra, la educación no progresa», concluyó. Estudiantes y profesores son los grandes damnificados del sistema educativo que arrastra España y en el que la actitud de ciertas comunidades autónomas que utilizan la educación para diferenciarse hacen mucho más difícil la consecución de un consenso. Por su parte, el otro ponente, el jefe del departamento de Organización y coordinador de Formación e Investigación del centro regional Las Acacias de Madrid, Manuel Álvarez, se centró en la «Evolución del perfil de director en España desde 1830 a 2004. Relación con los países escandinavos». Durante su intervención resaltó que en España el cargo de director no lo ocupa un profesional. «Los directores de los centros públicos españoles cuando acaban su mandato vuelven a las aulas, mientras que en el resto de Europa son profesionales de la dirección que están muy bien remunerados», comentó Álvarez, quien reconoció que el profesorado defiende el modelo español. Este curso de formación, al que asisten cerca de 200 profesionales, es obligatorio para todos los nuevos directores no acreditados por la normativa anterior, y que son 37. El director provincial de Educación, Emilio Gutiérrez, recordó que «el curso consta de 100 horas teóricas y 20 prácticas».