Los análisis confirman que el explosivo pudo haber sido colocado un día antes del atentado
El artefacto que estalló en León había sido fabricado en un taller de Francia
La forma de elaborar las bombas responde a una mano experta que está al día en los últimos avances
Aspecto que presentaba en la mañana de ayer la cafetería en la que explotó la bomba el pasado lunes
Las fuerzas de Seguridad españolas y francesas han intensificado en las últimas horas sus esfuerzos para localizar el supuesto escondite en el que ETA fabricó las trece bombas que estallaron en este puente. Los servicios de Información de la Policía están convencidos de que estos artefactos fueron confeccionados en el sur de Francia, en uno de los pocos talleres que la banda terrorista mantiene intactos pese a los reiterados golpes a su «aparato logístico». Los analistas de los Tedax que han estudiado el artefacto recuperado íntegro en Almería el sábado y los componentes del resto de las bombas insisten en que todas ellas fueron elaboradas por manos expertas. Según fuentes de la lucha antiterrorista, todos los indicios apuntan a que el fabricante de estos artefactos sería el actual jefe del aparato de electrónica de la banda terrorista, Tomás Elgorriaga Kunze, Teo , un ingeniero de telecomunicaciones de origen alemán. Este ex concejal de Batasuna, que ya fue detenido en mayo de 1998 acusado de ser miembro del «aparato de mugas» (fronteras) de la banda, sería ahora el encargado de preparar en persona la mayor parte de los pequeños artefactos que ETA ha colocado a lo largo del año, tanto en esta última ofensiva como en la campaña de atentados del pasado verano, cuando la banda hizo estallar nueve bombas en Cantabria, Galicia y Asturias. Los responsables de la investigación aseguran que Teo -que podría contar con la ayuda de Eneko Gogaskoetxea, otro experto electrónico también huido desde hace siete años- se ha dedicado en los últimos meses a perfeccionar los sistemas de las pequeñas tarteras-bomba para evitar las explosiones fortuitas y garantizar la explosión de los artefactos. Más de 24 horas El Ministerio del Interior informó ayer de que todas las bombas de la última campaña incorporaban los nuevos «temporizadores con capacidad para ser programados por períodos superiores a las 24 horas», unos aparatos que evitan confusiones en el momento de activar los viejos despertadores. Los análisis preeliminares de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos de la Policía también han desvelado que los artefactos tenían iniciación eléctrica y que estaban compuestos con un fertilizante industrial como base, el nitrato amónico. Los TEDAX han determinado que el explosivo de la bomba de Almería, la única que pudo ser desactivada, era «amosal» (nitrato amónico cebado con sal) y no «amonal» (nitrato con aluminio), tal y como se barajó en un primer momento. Los primeros análisis realizados por los expertos de la Policía han permitido concluir que llevaban incorporados temporizadores con capacidad para ser programados más de 24 horas antes de su explosión, según informó el Ministerio del Interior. Las investigaciones, en cualquier caso, seguirán adelante en la misma dirección.