Cuatro brotes de intoxicación por comida
Las enfermedades consideradas como brotes alimentarios son de especial vigilancia para la administración sanitaria que efectúa anualmente tanto programas de control como de seguimiento. Según los datos de la Consejería de Sanidad, el pasado año se registraron cuatro brotes de contagio alimentario en la provincia de León, que afectaron a 46 personas. Esta cifra es relativamente baja comparada con el resto de la comunidad, donde hubo un total de 69 brotes y más de 1.200 aquejados. Esta cifra repite, aproximadamente, los registros de años anteriores, con una ligera tendencia desde 1997. Anualmente se vienen registrando en la comunidad entre 50 y 80 brotes de contaminación, la mayoría (casi un 70%) generado por consumo de alimentos en mal estado. El huevo, culpable En León, siempre según los datos del Centro Nacional de Epidemiología, se registra la media de afectados más alta, con más de medio centenar de personas infectadas en cada brote. No obstante, apenas dos personas tienen que ser ingresadas por cada brote. Los meses de julio y agosto son, sin duda, los más proclives al desarrollo de estos procesos, debido a las condiciones climatológicas que generan problemas para la conservación de los alimentos. En cuanto al alimento origen del brote, el huevo es el causante de casi una cuarta parte de los casos registrados, seguido por el agua, la mayonesa y la carne. La salmonela es el agente etiológico responsable del 60% de los brotes. La botulismo, una enfermedad antes común, casi ha desaparecido de los informes de contaminación alimentaria. El pasado año no se registró ningún brote y el último registrado en la comunidad corresponde precisamente a León, al 2002, y afectó a una mujer de 66 años.