La campaña del Ministerio del Interior contra la velocidad se desarrollará en tres años
Tráfico colocará cuatro radares fijos en las carreteras de León en el 2005
La DGT señalizará las zonas de ubicación de los sensores para avisar a los conductores

José Antonio Alonso, ministro del Interior, presentó la campaña
La Dirección General de Tráfico colocará progresivamente, y a partir de enero, cuatro radares fijos en la provincia de León. Esta actuación forma parte de un plan nacional previsto a tres años y que va a suponer que en el 2007 haya medio millar de sensores estáticos en las carreteras del país. Los primeros podrían empezar a funcionar para la operación verano de 2005. El director general de Tráfico, Pere Navarro, explicó en rueda de prensa que la finalidad del control de velocidad «no es recaudadora» sino prevenir accidentes, en concreto, reducir un 10 por ciento la cifra de víctimas mortales. Por ello, aseguró que la presencia de los radares se señalizará anticipadamente mediante los paneles informativos existentes en las carreteras y se publicará el mapa con la situación de los radares, también en la página web de la DGT. La primera fase de implantación se llevará a cabo a lo largo de 2005 y permitirá la instalación de 125 radares en «puntos sensibles» de autopistas y autovía madura; 4 de estos sensores se van a localizar en puntos de autovías de la provincia leonesa. La mayoría se van a colocar en la comunidad de Madrid. A lo largo de 2006 se instalarán 175 radares en carreteras convencionales y otros 200 en el año 2007. Estos radares se unirán a los 300 móviles ya existentes, con lo que a finales de 2007 habrá 800 radares para el control de velocidad en carretera, explicó el ministro del Interior, José Antonio Alonso. Según dijo, la política de seguridad vial es «prioritaria» para su Ministerio y aseguró que reducir la siniestralidad «es una tarea de largo plazo, de años y años». En la última campaña intensiva de controles de radares se registraron más de 83.000 controles en la provincia leonesa que dieron con casi 1.500 sanciones por excesos de velocidad. Con la llegada de radares fijos, Tráfico pretende disponer de agentes de la Guardia Civil que ahora emplea para otras funciones de vigilancia.