| Resportaje | La sardina y la reina, el fin y el principio | LEÓN
De raspa presente
El velatorio de la Sardina está instalado hasta el miércoles en el antiguo consistorio de San Marcelo para que todos los leoneses puedan expresar sus condolencias a la familia

La hija y la esposa de Sardina, de riguroso luto, en el velatorio
Ya está todo preparado para el funeral del miércoles. Todos los leoneses que quieran expresar sus condolencias a la familia de la Sardina pueden pasar por el consistorio de San Marcelo. Allí, su mujer y su hija lloran desconsoladas la pérdida de su familiar, que será enterrado con todos los honores que se merece el pró ximo miércoles en la plaza del Grano. A todo aquel quiera asistir, la comitiva fúnebre saldrá a las 21.00 horas del ayuntamiento de San Marcelo y se encaminará hacía la típica plaza leonesa. Todos los asistentes podrán participar en la última celebración a la que asistirá la raspa presente de la Sardina. En ella se repartirá vino y pescado a todos los asistentes que compartan el dolor con la familia. Su esposa, doña Sardina, y sus dos hijos, Sardinilla y Sardinito, así como sus hermanos, nietos, bisnietos, tataranietos, sobrinos, primos, demás familia y todos los conocidos que dejó en el mar y en la tierra ruegan a todos los ciudadanos leoneses para que intercedan por la Sardina para que pueda descansar en paz, tras su existencia efímera por este mundo. Para ello, se ha instalado en el antiguo consistorio, donde todo el que quiera puede saludar a su hija y a su esposa, que lloran sin cesar su pérdida con amargas lágrimas, un libro de condolencias. El velatorio, en el que Sardina está de raspa presente, está abierto de 11.00 horas a 14.00 horas. Es en ese momento cuando las mujeres afligidas abandonan a su querido padre y esposo para ir a comer. Pero rápidamente, y más angustiadas de lo que se fueron, regresan a las 18.00 horas. Allí permanecen, a la espera de que todos los leoneses las acompañen en este mal trago que la vida les trae cada año por estas fechas, hasta las 21.00 horas, cuando se despiden de la Sardina hasta el día siguiente. La familia agradece enormemente, siempre entre fuertes sollozos, el apoyo que todos los leoneses les presten estos días.