Más de un siglo marcando el pulso de la minería leonesa
La Hullera Vasco Leonesa es la empresa minera más rentable de la provincia, y quizá la que ha apostado con mayor fuerza por el futuro, a través de una inversión multimillonaria (240 millones de euros) en el proyecto de la Nueva Mina, la instalación de su tipo más moderna de Europa. La Hullera fue fundada en 1893, ligada a la necesidad de carbón de los industriales vascos y la construcción del tren de Feve. Su primer presidente fue José Amézola, que firmó su más importante contrato con la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte. Si las guerras mundiales supusieron un aumento de su negocio, en la Guerra Civil se vio seriamente perjudicada por encontrarse en la línea divisoria entre los dos bandos. En 1933 la compañía encarga la construcción de un lavadero a Valle y Díez, y el impago de la obra pone en manos de la familia propietaria actual uno de los grandes proyectos mineros de la provincia. Emilio del Valle Egoechea se hizo cargo de la empresa en 1948, para iniciar un proceso de racionalización de las explotaciones que pronto contó con la ayuda de Antonio del Valle Menéndez. En los años cincuenta la empresa es declarada de interés nacional a la acción concertada, lo que supone suministrar carbón a siderúrgicas y térmicas. La marcha de la minera camina desde entonces junto a otros proyectos, como la fábrica de cemento; o la construcción de una central térmica en La Robla, autorizada en 1967 y promovida por la Hullera y el Banco Industrial de León junto a Unión Eléctrica Madrileña (después Unión Fenosa). En los años setenta la decidida apuesta gubernamental por el carbón nacional supuso poner en marcha un nuevo grupo térmico. La actividad empresarial de la Hullera ha ido siempre ligada a una profunda acción social, que comenzó en 1901 conla Caja de Socorros a Obreros y ha pasado por la construcción de viviendas, escuelas, centros de formación, economatos, fundaciones,...