León es la provincia donde menos se han notado los efectos de las altas temperaturas
Sólo un tercio de las 90.000 hectáreas de cereal se ha visto afectado por la sequía
En las tierras de regadío no se ha perdido ni una sola de las hectáreas sembradas
Junto con Burgos, la provincia de León es una de las menos afectadas por la sequía que estos días está dando al traste con la cosecha de cereal de toda la comunidad. No obstante, la falta de lluvias durante todo el invierno y los fuertes calores de esta primavera también han afectado a las dos comarcas más productoras de cereal de la provincia, como son Esla-Campo y Sahagún. Aunque en la provincia de León apenas se contabilizan algo más de 90.000 hectáreas sembradas de cereal, fundamentalmente trigo, y los daños se han focalizado en esas dos comarcas, lo cierto es que la superficie que ya se da por perdida supera las 30.000 hectáreas, es decir, un tercio del total. En concreto, mientras en el resto de comarcas los daños se sitúan en torno a un 10% de lo sembrado, en la zona del Esla y Sahagún, donde se han sembrado 33.200 y 31.400 hectáreas de cereal, respectivamente, la superficie afectada es de un 25% del total en cada una de ellas, según los datos aportados por la Unión de Pequeños Agricultores. Las más perjudicadas Ávila, Valladolid y Salamanca, donde los daños se sitúan entre el 50% y el 80% de la superficie sembrada, son las provincias más perjudicadas por la sequía que está protagonizando la actual campaña de secano, aunque el calor y la falta de lluvias ha afectado a toda la comunidad, dándose ya por perdida más del 60% de la cosecha de cereal. Advertencias previas Si bien desde principios de la primavera se venía advirtiendo sobre las malas previsiones de la cosecha de cereal, no ha sido hasta los últimos quince días, coincidiendo con el momento en el que una fuerte ola de calor ha hecho acto de presencia en toda la región, cuando se han terminado por perder todas las esperanzas. En definitiva, según apuntan desde la organización agraria UPA, la campaña 2005 es una de las peores que se recuerdan en la última década en el conjunto de la comunidad. Además, el cereal de secano no es el único cultivo afectado por la sequía, ya que, aunque minoritario, también el cereal de regadío (trigo, cebada, centeno y avena que se siembra en tierras de regadío) ha sufrido importantes daños. Por otro lado, a este negativo panorama para el campo castellano y leonés, habría que añadir otras consecuencias económicas, como las derivadas de un mayor uso del riego en cultivos como el de la remolacha, que se encuentra actualmente en su fase inicial, o de los piensos para alimentar el ganado, que este año prácticamente se ha quedado sin pastos con los que alimentarse. Para analizar todos estos datos y empezar a calcular las pérdidas, la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León ha convocado par el próximo martes día 7 de junio una reunión de trabajo de la denominada mesa de la sequía. En la reforma del nuevo Estatuto de Autonomía, que ha comenzado a negociar el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, el Ejecutivo autonómico, quiere que el Gobierno central le transfiera todas las competencias en lo que ha gestión del agua se refiere.