Fidelidad a la tierra
«En aquellas áreas y materias de especial incidencia en la definición de un modelo de comunidad, se favorecerá el arraigo y el sentimiento de pertenencia a la misma». Así aborda la Estrategia contra la Despoblación una de las posibles causas del despoblamiento que sufre Castilla y León: la falta de arraigo de sus jóvenes a su propio entorno más cercano. Y es que ya lo puso de manifiesto el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León durante su comparecencia en la Comisión sobre Población: más del 38% de los jóvenes que viven en los pueblos se marcharían si pudieran, mientras que esta cifra se eleva hasta el 57% si se le pregunta solo de las mujeres, lo que sitúa a Castilla y León en los primeros puestos de las comunidades españolas en lo que a desarraigo de su población se refiere. Ante este panorama, la Estrategia contra la Despoblación no se limita a hablar de identidad autonómica, sino de la necesidad de fidelizar a los habitantes, sobre todo del medio rural, con su propio entorno más cercano a partir de todas las medidas económicas y sociales contenidas en el documento. «Sabemos que muchas de estas medidas no van a motivar que un joven se quede a vivir en su pueblo si no quiere, igual que ocurre con las ayudas a la natalidad, pero creemos que es necesario potenciar el arraigo a esa primera referencia territorial que es el propio pueblo», aseguró el socialista Francisco Ramos.