Parte del suelo del inmueble, de 1.000 metros cuadrados, se construirá con cantos rodados y agua ACLARACIÓN
El nuevo consistorio de Sariegos será una serpiente de 100 metros que imita al río La víctima mortal del accidente de Ciñera no era el conductor
El edificio parte de un bloque central acristalado y se completa con nueve celdas de colores
Luz, agua, cristal y curvas. Así será el futuro consistorio de Sariegos, un edificio de corte moderno, que rompe los esquemas tradicionales de arquitectura y que pretende integrarse en el municipio como un guante al imitar al río en su estructura. De hecho, el inmueble será similar a una gran serpiente de cien metros, medidos de punta a punta, y dispondrá de una cabeza más grande acristalada de la que parten nueve celdas, también de cristal, que van reproduciendo los meandros del río. La nueva sede municipal, que ocupará mil metros cuadrados, poseerá otras dos singularidades. En parte del suelo se ha ideado un lago artificial, integrado por cantos rodados de veinte kilos (bolos) y agua, que lograrán reproducir, además, el sonido tranquilizador del Bernesga. Interiormente, las paredes serán blancas, excepto las de cada bloque de despachos, que se identificarán con un color diferente. «La idea -según el padre del proyecto, Jorge Santos- es que los ciudadanos puedan localizar fácilmente la zona a la que se dirijan, de modo que al preguntar en recepción, por ejemplo, por la policía local, les indiquen: caja amarilla». Santos también aclara la filosofía que nutre el edificio. «Queremos -dice- que se abra a los vecinos, de ahí el cristal, y que se integre en el entorno, al que abraza a través de sus curvas. Además, como el elemento vertebrador de Sariegos es el río, la estructura tiende a imitarlo, incluyendo las piedras, el agua y los meandros». La luz es otro de los elementos cruciales del futuro consistorio, que se orienta al Sur y que constituirá una auténtica revolución arquitectónica para la provincia. El joven que falleció el viernes al chocar un coche contra un camión en Ciñera no era el conductor del vehículo, como se dijo en las primeras informaciones, sino un ocupante, señalaron ayer fuentes de la familia.