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Ni Palencia, ni Madrid: Babia
La Asociación Canina Leonesa reunió en Fresno del Camino a casi cuarenta perros, en un certamen que congregó a numerosos respresentantes de varias zonas del territorio español
El concurso de mastines congregó a numerosos participantes
De Salamanca, Valencia, Cantabria, Zamora, Asturias, Madrid y, como no, de León. Un año más, mastines de todas partes se han dado cita en el Campeonato de León para mastín español. Treinta y nueve en total ha sido el número de participantes en las diferentes categorías que los responsables del evento han creado usando como baremo la edad del animal. «Para las fechas está bien el número», comenta Félix García, propietario de un mastín hembra y secretario de la Sociedad Canina Leonesa. Los dueños de los perros, algunos de más de dos y de tres, preparan al animal. Le colocan las patas y, a partir de ese momento, el perro es el que decide. Entre los canes, miradas de incredulidad pero no de revanchismo. Entre los dueños, escepticismo por saber qué hará el animal. Entre los criadores, dignidad por haber traído al mejor de cada casa. Y entre los organizadores, seguridad de que todo sale como estaba previsto. La experiencia es la mejor garantía. Trece campeonatos han precedido al celebrado ayer y cada uno de ellos ha premiado al rey de los mastines. Este año, el título de «Mejor absoluto» ha recaído en el perro Ron de Babia. Su propietario, ya tiene experiencia. Desde el año 1991 El campeonato, en el que participan la Diputación Provincial de León y Canter, comenzó en el año 1991. Ocho años antes, la Asociación Canina Leonesa comenzaba un camino que llega hasta hoy. El número de socios de la agrupación supera los 300, la mayoría de ellos en la provincia. La cita se ha convertido en la excusa perfecta para reunir anualmente a decenas de estos animales cuyos pelajes uniformes van del blanco al negro. Un perro con historia Los actuales ejemplares tuvieron un especial protagonismo durante los años de la transhumancia. Su papel de guardianes del ganado les convirtió en grandes protagonistas de aquella época. Con el paso del tiempo y la modificación de la actividad del hombre, los animales, cuya longevidad alcanza los 12 años, han logrado evolucionar reorientando su actividad a la guardia de fincas y propiedades.