Un suceso que ensombrece un buen año, con tres nacimientos
Las dos apariciones de osos partos muetros en la montaña palentina ensombrece la buena marcha que en general se observa en la recuperación de esta especie protegida, de la que sólo en este año se tiene constancia de tres oseznos en la población oriental, según aseguró Guillermo Palomero, presidente de la Fundación Oso Pardo. El oso pardo cantábrico se distribuye en dos poblaciones aisladas entre sí, la oriental y la occidental. La población oriental es la mas amenazada y conserva entre 25 y 30 ejemplares que viven en los montes de la Montaña Palentina, Riaño y la Liébana. Se da la circunstancia de que en la población oriental de osos hay casi el triple de machos que de hembras, lo que dentro de la mala noticia que supone la muerte de un ejemplar, hace que sea un mal menor. Dado que la vida de un oso viene a ser de unos veinte años, la muerte de un ejemplar no puede considerarse como algo excepcional y más si se trata como en este caso de un individuo maduro que podría haber sufrido el ataque de un adulto de su misma especie.