«Nunca se había modificado el tradicional modo de elección de este cargo»
Desde la creación de la Cofradía Minerva y Veracruz, tal y como hoy se conoce, en el año 1817, esta ha sido la primera vez que el seise más antiguo de la cofradía no resulta elegido abad. Díez asegura que, hasta ahora, «nunca antes se había modificado la fórmula de nombramiento tradicional de este cargo». Tradicionalmente en la sesión de nombramiento el abad saliente presentaba una terna de hermanos pagos, que a su juicio reunían las condiciones necesarias para el cargo para el cargo y a continuación la junta procedía a la elección y, una vez acordad, el abad, seises y secretario se acercaban al domicilio del electo donde se le notificaba la elección acordada, dándose a conocer a la cofradía la noticia en la forma prevista por la norma no escrita. Así mismo, el abad de la terna propuesta, preguntaba al seise más antiguo que si aceptaba ser el nuevo abad durante el próximo bienio y, si éste respondía que sí, automáticamente quedaba nombrado abad, sin más trámites. Sin objeciones Díez ha destacado en el escrito remitido al Obispado que de esta forma tradicional han sido elegidos todos los abades anteriores, incluido el saliente y proponente de la terna, sin que haya habido objeción alguna en ninguna de las ediciones anteriores.