La solución al problema del desguace depende de que el Ayuntamiento desbloquee el conflicto
Una plataforma alerta de que Clarés es otro punto de riesgo similar a Castrillo
Entiende que aprobar su traslado a Trobajo es un riesgo ecológico muy grave y presenta un estudio contrario
La Plataforma Anticementerio de Vehículos Usados, emitió ayer una nota pública en la que expone su oposición a que los restos del desguace de Clarés sean trasladados desde las inmediaciones del estadio Antonio Amilivia, donde ahora se encuentran, al paraje de Valdejón, en torno al polígono de Trobajo del Camino, por entender que supone un grave peligro de corte ecológico y social para las localidades de Trobajo del Camino, Oteruelo de la Valdoncina, La Virgen del Camino y demás industrias aledañas a estos puntos. El grupo señala que la finca en la que se depositarán los vehículos usados, se convertirá en un almacén de «ruedas, aceites, grasas y demás productos contaminantes que genera todo desguace». A la vista de lo ocurrido en Castrillo de la Ribera, se entiende que las poblaciones limítrofes estarían sujetas a graves riesgos que se extienden a sus pozos artesianos. La plataforma ha advertido al Ayuntamiento de León, Junta y Ministerio de Medio Ambiente de la necesidad de paralizar las obras «al no permitir la normativa vigente el emplazamiento de esta clase de actividades en los terrenos de Valdejón». Se preguntan también los miembros de la agrupación cuál ha sido el motivo que ha llevado a las administraciones a no realizar un reconocimiento geológico del terreno, cuando un estudio técnico del grupo Cinsa pone de manifiesto que la zona es muy vulnerable a la contaminación y conlleva un riesgo evidente para las aguas de la calidad de la zona. Se deja entrever en el escrito que, de fondo, existen una serie de intereses no investigados, que favorecen la ubicación del cementerio de vehículos en la zona. El comunicado recuerda finalmente el peligro que supondría un incendio al estilo del ocurrido el pasado día 22 de diciembre en Castrillo de la Ribera, que en el caso de este otro asentamiento «podría llegar a contaminar las aguas subterráneas de la zona, y el agua potable de León, algo que constituiría una tragedia de primer nivel e irreparable». Paralización momentánea El desguace de Clarés se encuentra en situación de paralización por la contradicción que supone que, mientras por una parte, la Policía Municipal está levantando actas de sanción por faltas graves debidas a ocupación de vía pública con elementos contaminantes, por otra, la inspección urbanística municipal no aprueba el traslado de los restos, por entender que el destino en el que se pretende ubicar el material, no se adecua a la normativa europea en esta materia. Desde 1990 Los problemas datan ya de principios de los años 90. Viendo que la ubicación de los vehículos de desguace podía llegar a generar los actuales problemas, la empresa Hermanos Clarés adquirió 55.000 metros cuadrados en Trobajo del Camino, detrás de Editorial Everest. Pese a que el Ayuntamiento denegó inicialmente el permiso, un recurso contencioso administrativo le dio la razón. Decisión judicial La empresa pretende hacer valer esta decisión judicial, pero el pasado mes de diciembre, la concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de León, María José Alonso, insistió en que no habrá licencia en tanto en cuanto no se cumpla la normativa vigente. En medio de todo este proceso, la Unión Europea ha modificado las leyes de carácter ambiental, que exige garantías contra las filtraciones que pudieran provocar este tipo de vertidos, pero Clarés se acoge a la sentencia, y en ese punto, el asunto no avanza en ningún sentido desde hace semanas a pesar de que los plazos se agotan. « La finca a la que va el desguace es cinco veces mayor que la del incendio de Castrillo y estará llena » PLATAFORMA ANTICEMENTERIO Comunicado oficial