Alcalde de Villaturiel
«Me gustaría que Villaturiel no sea sinónimo de problema ambiental»
El vertedero de neumáticos de Castrillo sigue ardiendo un mes después de las primeras llamas, que han provocado críticas y un intenso debate político hoy más apaciguado

El alcalde de Villaturiel, Valentín Martínez, posa delante de los restos del incendio de neumáticos
El incendio del depósito ilegal de neumáticos de Castrillo de la Ribera ha dado la vuelta al país y ha puesto en evidencia la torpe maquinaria burocrática para resolver un conflicto que coleaba desde hace seis años. Hoy se cumple un mes desde el inicio del fuego. Treinta días que han sido los peores de la vida política del alcalde de Villaturiel, Valentín Martínez, según reconoce en esta entrevista-balance. -Usted ya alertó hace dos años de los riesgos de un incendio en el depósito de neumáticos. ¿Qué pensó al hacerse realidad? -Que era la muerte de una crónica anunciada y que la acumulación de neumáticos se había resuelto de la forma más drástica y preocuoante para la población. Era fácil ver que con las dimensiones que iba adquiriendo el vertedero, tras seis años, cualquier desaprensivo podía incendiarlo. -La Junta ha puesto en el ojo de las sospechas al dueño de las fincas, al que denunció por su presunta autoría en el fuego, ¿qué sabe de las investigaciones? -La Policía Judicial maneja varias hipótesis, una apunta al entorno de la empresa que gestiona el depósito de las ruedas y otra, a personas vinculadas a esa compañía. Lo cierto es que la causa contra el propietario por el incendio acaba de ser archivada por el juez. -Tras la reunión con la Junta el pasado día 18, ¿se acabó el partido de tenis sobre las competencias? -Creo que sí. Todos tenemos claro que las competencias en salud pública y medio ambiente son de la Junta y que un municipio como Villaturiel, con menos de 1.700 habitantes, no puede cargar a sus espaldas con la solución del vertedero de neumáticos porque pagarlo supondría dejar de abonar el capítulo 1 de personal. -El delegado territorial llegó a decir que Villaturiel no hizo nada para atajar la acumulación de los neumáticos. Defiéndase. -Hemos confeccionado un listado de cuatro hojas con todas las actuaciones contra el depósito desde 1999, que van desde la paralización de las obras a la denegación de la licencia. Incluso fuimos más allá de nuestras competencias al denunciar al dueño por atentar contra el medio ambiente y la salud pública, además de insistir en multitud de ocasiones ante la Administración para que nos ayudara a solucionar el problema. -¿Por qué ha resultado tan difícil que el delegado y usted se reúnan desde abril del 2005? -Eduardo Fernández, según dijo, ha tenido una agenda complicada. Lo importante es que, al final, se celebró el pasado día 18 de enero en Valladolid. No quiero polemizar más, pero hubiera preferido que se se efectuara en León. -¿A sus vecinos ya les ha pasado el susto? -La verdad es que desde el Ayuntamiento estamos mandando mensajes de tranquilidad, porque ya el 28 de diciembre la Confederación Hidrográfica del Duero efectuó unos análisis del agua en el vertedero, en el sondeo que nos abastece y en los pozos y no encontró problemas para la salud humana. La Junta y la Universidad (a través de la Diputación) van a realizar más análisis del agua y del aire y realizarán un seguimiento. El laboratorio de Barcelona está a punto de enviar los resultados sobre los furanos, que comunicaremos, y el laboratorio de Agricultura examinará la tierra y los productos hortícolas, que preocupaban a los vecinos. Estaremos vigilantes. -¿Cree que el conflicto se habría resuelto antes si fuera del PP? -La verdad es que se actúa mucho en función del color político, pero creo que en temas de gravedad, como éste, hay que quitar las siglas de en medio y mirar a los intereses de los ciudadanos. Para castigar políticamente, ya hay otros asuntos y sería un error utilizar el incendio. -¿Significa que se ha sentido como David ante Goliath por representar a un ayuntamiento pequeño? -En todo momento. Cuando más se nos oía era cuando recordábamos que Villaturiel estaba al lado de León capital. Parece que siendo un alcalde de una pequeña población, opinan que el tema no les va a salpicar demasiado. Aún así, no hemos dejado de denunciar la situación y de intentar lograr soluciones. -¿Cree que el dueño de las fincas llegará a pagar la retirada de los neumáticos? -Hasta ahora no ha abonado las multas por acumulación ilegal de neumáticos ni por romper los precintos. Es increíble que un vecino que está quemando yerbas en su finca pueda ser sancionado porque está identificado y este señor, sin domicilio conocido, pueda salir de rositas ante un problema de esta envergadura. El acuerdo con la Junta es que se encargarán de limpiar el vertedero tras iniciar un proceso administrativo para acceder legalmente a las fincas. Eso no será antes de tres meses. -El incendio de Castrillo forzó un decreto gubernamental... -Sí, una semana después, el Gobierno decretó que los neumáticos usados serían controlados en origen para que no se entregaran a gestores no autorizados de residuos. Está claro que el medio millón de ruedas que se despositaron en Castrillo de algún lugar vendrían. El dueño de las fincas las recogería a un precio más barato que las empresas autorizadas y todos ganaban. Él, con una actividad encubierta, y los que tenían que deshacerse de los neumáticos, favorecidos por descuentos del 50%. -Si se elimina el foco de Castrillo y Unalsa cumple las medidas medioambientales correctoras, Villaturiel acaba con dos problemas históricos... -Sí, el 2006 parece prometedor. Unalsa, que lleva operando desde 1979 y generó decenas de denuncias vecinales por los malos olores, ya ha colocado un termodestructor y una depuradora. Creamos una comisión de seguimiento hace dos años y está funcionando. La verdad es que no me gustaría que a Villaturiel se le identificara con los problemas medioambientales, porque hemos hecho un esfuerzo inmenso para modernizar los pueblos y sería una pena que Villaturiel se quedara sólo como sinónimo de ruedas quemadas. -Haga balance de este mes. -Mis peores días. Sientes impotencia ante un tema contra el que llevas mucho tiempo denunciando y algunos creen que no has hecho nada. La parte positiva ha sido comprobar que todas las fuerzas políticas hemos sido una piña.