Un cooperante leonés relata hoy el desastre que vive en Tinduf el pueblo saharaui
El cooperante leonés José Alonso ha realizado «in situ» una valoración de los daños sufridos en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia) como consecuencia de las fuertes lluvias caídas en medio del desierto en febrero. El resultado de este informe realizado para la oenegé Paz y Tercer Mundo ofrece un panorama desolador: 158.000 personas afectadas, aproximadamente el 50% de las viviendas derruidas, además de daños sobre el mercado, colegios, hospitales y dispensarios. «Las aguas han acabado con las despensas de alimentos de las familias, y algunos almacenes de víveres de emergencia. La ayuda humanitaria en términos de alimentos, era ya deficiente antes del desastre y eso amplia todavía más el estado de emergencia», explica el cooperante leonés. «El nivel de desastre es tan importante como un ciclón que haya habido en Sudamérica», asegura, y el hecho de que no se hayan registrado víctimas se debe, según Alonso, a que «las autoridades y la población ya estaban preparadas para la evacuación». Este pueblo, que lleva 30 años viviendo en la Hamada argelina, la parte más pedregosa del desierto del Sáhara, vivió unas inundaciones similares en 1994, en aquella ocasión con víctimas. El cooperante leonés relatará esta tarde en una charla en el CCAN (Puerta Castillo, 1) los daños sufridos en los centros escolares que, como el internado «9 de junio» tuvieron que ser desalojados para evitar una catástrofe. La debilidad de los materiales -adobes hechos con arena, agua, poca arcilla y mucha concentración de sal- unida a unas deficientes técnicas constructivas hicieron que el edificio se viniera abajo. Los niños y niñas fueron trasladadados con sus familias y posteriormente acogidos para su escolarización en el internado «12 de octubre». Todos los programas sanitarios y escolares se han visto afectados por las inundaciones y, según los expertos, existen riesgos de epidemias. «La mejor ayuda es difundir el problema -subrayó Alonso- ya que el conflicto del Sáhara tiene expectativas muy complicadas y sufre el olvido debido al bloqueo informativo». Las organizaciones que colaboran con los saharauis denotan lo incomprensible que resulta que no se preste desde España más atención a este conflicto, «tan cercano y que afecta un pueblo con tiene vínculos».