Los vecinos del barrio de la Inmaculada exigen que se reforme la actual red de aguas
La fuga se ha generado en la parte alta de la calle Espigüete
Hace diez días que los vecinos del barrio de La Inmaculada ven correr un reguero de agua desde el alto de la calle Espigüete hasta el cruce con Nazaret. «Total, por un litros», bromea Ángel González, que calcula por lo alto el gasto hídrico que ya se acumula, «sin que nadie del Ayuntamiento haya visitado el lugar para intentar solucionarlo, ni se haya plateado ya una reforma con la que se acaben las fugas que se repiten durante todo el año en el entorno». Situado en el la parte superior de la calle, Ángel González explica que la tubería en la que se ha producido la rotura «viene desde los depósitos, en el alto de la carretera de Asturias, y cruza todo el barrio en dirección al complejo hospitalario, cargada de litros de agua, que se van quedando por el camino». A la izquierda de la bajada se reparte una hilera de casas. En la primera de ellas, su habitante reconoce que está llena de humedades durante gran parte del año y que el único arreglo que se ha hecho es desviar la fuga al depósito de saneamiento. «Así que por ahí, en vez de haber agua sucia, hay agua limpia», ironiza, tras guardar el caldero que llena cuando necesita regar. En frente de las viviendas, se extiende un descampado en el que las máquinas han comenzado a trabajar para el desarrollo del futuro polígono de Ventas Oeste, con el que se espera que mejoren los equipamientos del barrio de la periferia norte de la capital leonesa. «El otro día pasó un tractor y se abrió, pero no es culpa de ellos sino de que cada vez que pasa cargado un vehículo se genera una rotura», describe González, quien señala que «al lado contrario de la calle se construirá un centro cívico que cuenta con una excavación de más de tres metros para abajo». «Es necesario que se arregle la red porque sino la nueva infraestructura va estar marcada por las humedades continuamente», sentencia el vecino de la Inmaculada, que aclara que no se opone a que se edifique y se mejore el entorno, aunque espera que «primero se cumpla con el adecentamiento del barrio, que ha estado marcado históricamente por el abandono, como reflejan las líneas eléctricas que lo cruzan sin ninguna seguridad».