Habían provocado un accidente en la Glorieta de Guzmán y luego dañaron varios coches más
Detenidos dos individuos tras conducir marcha atrás 150 metros en Ordoño II
El súbdito marroquí que conducía se dio a la fuga, tras chocar contra un semáforo de Alcázar de Toledo

El coche se empotró contra el semáforo y la papelera de la esquina
La Policía Local de León detuvo ayer, poco después de las 14.30 horas, a dos súbditos, uno de origen marroquí, y otro centro europeo (las fuentes consultadas no pudieron precisar si rumano o búlgaro) como presuntos autores de un delito de conducción temeraria y de varios daños materiales. Los hechos se iniciaron en la Plaza de Guzmán. El vehículo siniestrado, habría provocado un primer choque según el atestado de la policía, pero no se detuvo a comprobar los efectos de la colisión, y se dio a la fuga, enfilando la avenida de Ordoño II. Al final de la misma, en la confluencia con la Plaza de Santo Domingo, y alertada por efectivos policiales que habían presenciado lo ocurrido anteriormente, se encontraba una dotación de las fuerzas de seguridad locales, que dieron el alto al vehículo. En lugar de respetar la orden, los presuntos delincuentes condujeron marcha atrás por espacio de casi 150 metros, provocando daños materiales en otros vehículos que se encontraban en la zona, hasta que a la altura de la confluencia con Alcázar de Toledo, perdió el control y se estrelló contra el semáforo de la esquina, quedando empotrado en la papelera aledaña. Uno de los dos ocupantes del vehículo, el conductor, trató de darse a la fuga, pero después de un sprint intenso, fue «cazado» por un policía, que le detuvo. El otro ocupante decidió quedarse en el interior del vehículo, donde también fue detenido por la autoridad, que puso a los dos a disposición judicial. Aglomeración de público Dada la hora en la que se produjeron los hechos y la habitual aglomeración de personas que a esa hora circulan por la calle más céntrica de la capital, el suceso despertó el interés de multitud de curiosos, que llenaron la calle en pocos minutos. Fue necesaria la intervención de Urbaser para proceder a la limpieza del asfalto, ya que en el choque, el depósito del utilitario reventó y perdió parte del combustible, que se derramó sobre la calzada, con el riesgo evidente de incendio que suponía tal circunstancia.