Una deuda con patas que viene y va
No es esta la primera vez que Iberdrola amenaza con cortar el suministro eléctrico a la ciudad por impago del Ayuntamiento de León. Eso, al menos, es lo único que está meridianamente claro. Fue allá por el 2003, también en el último trimestre del año, cuando el entonces regidor, el socialista Paco Fernández, hizo pública una comunicación oficial de Iberdrola amenazando con cortar la luz si no se saldaba una deuda de unos dos millones de euros. Según el entonces alcalde, el «agujero» llegó heredado de la anterior corporación de Mario Amilivia. De hecho, según Fernández, sólo era parte de la deuda que el PSOE se encontró en unas arcas públicas vacías y para «demostrarlo» sacó a la luz la amenazante carta de la compañía eléctrica. El concejal popular Francisco Saurina -hoy al frente de Hacienda- dijo enconces que ese tipo de contingencias se enmarcan dentro de la normalidad, «presiones normales», dijo. La corporación socialista se vio entonces obligada a pagar 600.000 euros para que no cortaran el suministro en las instalaciones deportivas de la ciudad, aunque quedó pendiente una deuda de 1,2 millones de euros. No sabemos si ésta se saldó finalmente o su rémora es la que amenaza ahora las luces de la capital. El caso es que, si no es falta de luces, sí lo es de memoria, porque ayer mismo el concejal Saurina se defendió del impago actual asegurando que «no es nada nuevo» -ya, ya, ya sabemos que es algo conocido- y que fueron ellos, los populares, quienes tras la moción de censura contra Paco Fernández se encontraron con 1,5 millones de euros «que tuvimos que pagar en una semana». Bien. Así por lo menos ya saben lo que tienen que hacer ahora. Y si no, que miren hacia San Andrés, donde la corporación socialista de Miguel Martínez se vio en idéntica situación a principios de este verano y, tras varios amagos de juicio, finalmente tuvo que pagar. Por si les vuelve a fallar la memoria, digo.