Ebro resta importancia a la Cercospora y no ha detectado que exista tubérculo podrido
La azucarera inicia «un arranque de campaña normal» pese al clima
Las lluvias aumentan el volumen de la raíz, pero disminuyen la concentración de azúcar
Un camión descarga remolacha ayer en la azucarera de La Bañeza
Normalidad. Aunque la campaña remolachera en la fábrica de La Bañeza comienza con más de un mes de retraso, a consecuencia de las lluvias, el inicio de la recepción de raíz en la fábrica se desarrolló sin problemas, según manifestaron fuentes de Azucarera Ebro. A mediodía de ayer se habían entregado para su molienda 3.500 toneladas de remolacha y pasadas las siete de la tarde la cantidad superaba las 5.500 para un inicio de la actividad fabril «como el de otros años: con unas cuatro mil toneladas de molturación el primer día, cinco mil el segundo y así hasta más de 7.000», cantidad ésta que depende del grado de polarización de la remolacha. Con la afirmación de que el inicio de la actividad será como el de otros años, la industria rechaza que la azucarera bañezana vaya a trabajar a medio gas hasta que, de alguna manera, se garantice que los agricultores puedan entrar en sus tierras para extraer la raíz. Según los sindicatos agrarios, ya hay 40.000 toneladas arrancadas en León, la zona de Benavente, y Monzón de Campos. En cualquier caso, el inicio de la recepción se realiza un viernes, hoy continuará abierta y el domingo, en principio, parará, debido a la festividad, para continuar el lunes. Ayer, transportistas y agricultores no tuvieron que esperar demasiado para hacer sus entregas. Prácticamente no se vieron camiones ni tractores parados en la playa de recepción a lo largo del día. Las entregas se desarrollaron a buen ritmo. Con muy poca espera, los remolques se basculaban en las planchas para vaciar su carga, dentro de un ritual que se repetirá de manera continuada a lo largo de los próximos cien días, siempre que la lluvia no impida arrancar a la tierra la remolacha y obligue a parar la factoría bañezana, prolongando la duración de la campaña. En Ebro señalaban ayer que, en este sentido, «las circunstancias de la campaña serán las que imponga el tiempo», atípico hasta el momento y perjudicial para el arranque, con «algo más de cercospora que otros años, pero nada importante, dado el otoño lluvioso y cálido que hemos tenido, aunque nada importante», señalaron las mismas fuentes. El hongo y la riqueza Pese a la mayor presencia del hongo, Ebro no ha detectado remolacha podrida hasta el momento, aunque la curiosa climatología se notará en un descenso de la riqueza de la raíz. En las muestras recogidas ayer por la mañana en la fábrica, ésta se situaba «en el 16, aproximadamente. Se ve algún 16,8, pero también se da el 15 bajo. La lluvia y la ausencia de heladas provoca un aumento de kilos, pero menos calidad y riqueza y, por tanto, menos producción de azúcar por kilo de remolacha», señalaban desde la fábrica. De momento, la remolacha llega de las zonas en las que ha llovido menos o en aquellas en las que las características del terreno facilitan su drenaje. En muchos puntos, de manera especial en el Páramo leonés, aún no es posible comenzar la faena. Tras aplazar hasta en cinco ocasiones la apertura de la campaña, la azucarera bañezana, única de la provincia, volverá a lucir la columna de vapor que le caracteriza en campaña.