Decano del Colegio de Procuradores de León
«Dictar justicia en 24 horas es una utopía, nunca se podrá conseguir»
El nuevo responsable de los procuradores leoneses apuesta por las nuevas tecnologías en la carrera, por la agilización de la administración y propone un ejercicio de superación
Fernando Álvarez Tejerina es el nuevo decano del Colegio de Procuradores
Después de que el flash deja de martillearle, se siente más a gusto, y relaja el gesto. No es que antes estuviera incómodo, pero de momento, le falta costumbre ante las cámaras, que no con el verbo. El nuevo decano del Colegio de Procuradores de León tiene afán conciliador. -¿Vivía tranquilo como procurador. ¿Por qué meterse en el jaleo de ser decano? -Llevaba en el colegio desde 1995 y aunque había sido administrativo en una compañía de seguros, lo que me llamaba de verdad era esta profesión. Sigo siendo procurador de calle, el puesto de decano es la cabeza visible, pero no significa que sea más ni menos que ningún otro de mis compañeros. No había otra candidatura, y a la vista de la situación, decidió acabar con tantos meses sin nadie en el cargo. -Pero en la calle se hablaba de que había dos listas en ciernes... -El último día del plazo de presentación de listas, me enteré que sí que había otro compañero que presentó su candidatura, pero era personal, no había un equipo completo en ninguno de los dos casos. Hablamos, le dije que no tenía interés en ser más que nadie, y al final, se sometió a votación y los colegiados eligieron. -¿Que situación tenía el colegio cuando asumió la presidencia? -La que nos han concedido las evoluciones de los últimos años. Queremos acometer algunas inversiones, pero estamos pendientes de diferentes cuestiones. -¿Qué futuro le espera a este colectivo como tal? -El que sus colegiados decidan, porque en realidad, son ellos los que determinan el camino a seguir, aunque sea bajo mis intenciones. No creo que haya muchas diferencias entre lo que ellos y yo pensemos que es necesario. El colegio está para tratar de satisfacer el sentido y las posibilidades de que se manifiesten. En los últimos años se había perdido el contacto, y hay que recuperarlo». -Pero siempre hay un proyecto estrella en el horizonte... -Esta profesión es muy antigua y en estos últimos tiempos está evolucionando mucho, junto a la administración de justicia, a pesar de la teoría de la lentitud que existe en la calle. Nosotros queremos ser pioneros en la agilización de nuestros servicios y por supuesto, estamos tratando de abrirnos a las nuevas tecnologías y a esos sistemas que pretenden hacer que la administración de justicia sea más efectiva. -Lexnet está ahí como herramienta útil. ¿Se va a convertir en imprescindible? - Yo personalmente, a nivel de colegiado, no tuve nada que ver en el proyecto y en su desarrollo, pero estoy apuntado desde el primer día a su uso, y ha supuesto una comodidad terrible. Permite tener una conexión útil desde el despacho profesional con el Juzgado, y presentar escritos directamente desde tu mesa, es una ventaja. Puede ser que el programa tenga sus fallos, como todo, pero el nivel de evolución es muy satisfactorio y se pueden conseguir los objetivos. -¿Sabe la gente qué es un procurador? -Uno percibe a veces en la calle que el abogado tiene una misión que el ciudadano conoce perfectamente, pero lo que ya no está tan claro es que se sepa qué es el procurador. Quizá hace unos años, era más conocida nuestra misión, hasta el punto de que el ciudadano era quien le asesoraba para saber qué abogado se podía elegir. El procurador ponía en contacto al cliente con el abogado, y ahora, quizá por culpa nuestra, hay clientes a los que no conocemos, y se está perdiendo un poco el contacto con la persona a la que estás defendiendo. -¿Y por qué ese cambio? -No lo sé exactamente. Creo que no es bueno ni malo que eso suceda, simplemente se debería acometer una política al respecto, y de hecho, el Consejo General de Procuradores está tratando de dar a conocer mejor nuestra profesión, para que el ciudadano de la calle sepa para qué nos necesita y que se valga de nosotros, porque cuanto mejor conocimiento tenga, será mejor para todos. -De hecho, ustedes pondrán en marcha en breve una iniciativa de estas características ¿no? -Estamos intentando marcar una serie de directrices, para que el procurador se dé a conocer al cliente, independientemente de los pasos habituales de la sana crítica. Es hacerse un poco de publicidad, de alguna manera, pero no deja de ser una herramienta más para que el justiciable sepa que tiene esa oportunidad. -¿Son buenas las relaciones con el resto de los estamentos de la justicia local? -Por supuesto. Este es un colectivo que es tenido en cuenta desde cualquier foro y para cualquier actividad de estas características. -¿Y de medios, cómo están? -Cualquier colectivo de este tipo tiene siempre carencias. El nivel 100% es utópico, solamente con la perfección máxima se conseguiría que un ciudadano consiguiese que se hiciese justicia con él en 24 horas, y eso es inalcanzable. Estamos mejor que en los últimos años, pero siempre hay cosas que hacer. Otros servicios de la administración tienen el mismo problema, aunque la justicia no es el peor servicio que se presta ahora mismo.