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Una leonesa dirige proyectos de la Nasa
La joven Isabel Vigo es la única investigadora española elegida para la misión «Ocean Surface Topography»
Una joven matemática leonesa, Isabel Vigo, de 35 años, forma parte de un equipo investigador de la Universidad de Alicante que ha descubierto que la cantidad de agua que existe en el mar Mediterráneo varía cíclicamente entre el verano y el invierno, y han cuantificado que en julio hay 250.000 millones de toneladas menos que en pleno invierno. Isabel Vigo es la única investigadora española elegida para dirigir el medio centenar de proyectos científicos que desarrolla la Nasa y la Agencia Espacial Francesa en la misión Ocean Surface Topography , en materia de investigación en geodesia espacial. Esas investigaciones permitieron desvelar que desde 1993, la temperatura en superficie del Mediterráneo ha aumentado a razón de 0,075 grados centígrados anuales. Este dato es «significativo», según los expertos, debido a que se ha duplicado en la última década con respecto a la de 1980 y porque es cinco veces superior al calentamiento que registran, por término medio, el conjunto de los océanos del mundo. Junto a Vigo integran el equipo los matemáticos José Manuel Ferrándiz y David García. Según el resultado de sus investigaciones, el peso del agua del Mediterráneo es de unos 4.000 billones de toneladas y la citada pérdida entre enero y julio se explica por los procesos de evaporación y los menores aportes procedentes de las lluvias y de los ríos. Los tres forman parte del Laboratorio de Geodesia Espacial de la UA y han logrado por primera vez «vigilar el peso» del Mediterráneo gracias al acuerdo de cooperación que, desde 2000, mantienen con la agencia espacial estadounidense Nasa para la realización de estudios relacionados con el cambio climático. Concretamente, la cuantificación del peso del Mare Nostrum ha sido posible a partir de la puesta en servicio del satélite Grace, lanzado a la órbita terrestre por la Nasa en el 2002 y que comenzó a servir datos dos años después. Entre sus objetivos, los expertos de la Universidad de Alicante pretenden determinar la incidencia del aumento global de temperatura y de los deshielos en el Mediterráneo aunque para conocerlo con precisión necesitarán contar con resultados de más años. El conocimiento del peso del agua contenida entre el Estrecho de Gibraltar y los países ribereños de Oriente Próximo constituye una medida más objetiva que la observación del nivel del mar para averiguar si el Mediterráneo gana o pierde recurso líquido como consecuencia del cambio climático. Según los expertos, esto se puede ver fácilmente en el hecho de que, pese a que hay 250.000 millones de toneladas menos en verano, paradójicamente el nivel del agua en el periodo estival es unos veinte centímetros superior con respecto a los meses de invierno.