Proyecto Hombre alerta de un repunte del consumo de heroína y un alto incremento en cocaína
Los jóvenes leoneses acceden a la droga con 12 años y tienen grave adicción con 15
El toxicómano leonés sigue siendo varón pero con «avance» de las mujeres en todas las sustancias
El trabajo con drogodependientes en la provincia de León permite a la asociación Proyecto Hombre a alertar de un alarmante incremento en el consumo de cocaína, un repunte en la heroína y una reducción importante en la edad de inicio en el consumo de todas las sustancias. La edad del primer contacto con la droga se sitúa, según la asociación, en los doce o trece años, los primeros abusadores de sustancias llegan a la asociación con apenas quince años y sólo con 20 años aparecen ya los consumidores con graves problemas de adicción y secuelas. Jorge Juan Peña, director de la asociación en León, indicó que el seguimiento en los programas que realizan en la provincia les permite afirmar con rotundidad que «sigue habiendo problemas de droga». Los datos son concluyentes: los usuarios del programa de deshabituación del consumo de cocaína se han duplicado en sólo un año y la edad de llegada al programa Índicale, dirigido a jóvenes abusadores, tiene usuarios de 12 años. Son, además, politoxicómanos -explicó Peña- que toman alcohol, cannabis y drogas de diseño. Es en estas últimas sustancias, en las que se produce también un importante incremento en el consumo así como un perfil especial. Son consumidores de fin de semana que se desinhiben con el alcohol y prueban cosas nuevas. Las mujeres avanzan Además, la asociación confirma que «la mujer está empezando a avanzar, incorporándose a todo tipo de consumo de drogas». No obstante, las féminas son menos del 25% de los beneficiarios de los programas terapéuticos de la asociación, precisó su director. Proyecto Hombre cuenta, desde hace años, con un proyecto pionero específico para mujeres con hijos a cargo. El pasado año ingresaron en el programa sólo dos mujeres, con una adicción a alcohol y psicofármacos. En el año anterior, pasaron por el centro 11 usuarias. El perfil del consumidor de drogas en León, agregó Peña, sigue siendo el de un varón, joven (con una media de edad que no alcanza los 30 años) y que, en los últimos años, tiene una vida social más o menos estable. La asociación destaca, a modo de ejemplo, que si bien hace años el 80% de las personas que llegaban a los programas de deshabituación tenían causas pendientes con la justicia, el porcentaje se ha reducido ahora al 50%. El consumo en León, precisaron, está a niveles similares al resto de las provincias españolas si bien existen grandes diferencia en la provincia en función de las zonas determinadas. El área del Bierzo, «con más gente joven y un más alto poder adquisitivo» tiene unas cifras superiores de consumidores mientras que en la zona rural de León el perfil corresponde a un abusador esencialmente de fin de semana. Problemas de salud mental Una problemática social mucho menos compleja en los drogodependientes no impide que la situación de los jóvenes sea cada vez más complicada. Los responsables de Proyecto Hombre advierten que los cocainómanos que están llegando a su programa Ícaro (prácticamente un centenar este año) tienen problemas de salud mental. «Es muy pronto para determinar si ambos hechos están vinculados, pero todo parece indicar que así puede ser», indicó Peña. La actividad en este programa, y el importante incremento del consumo de cocaína ha llevado a la asociación a poner en marcha, en San Andrés, un proyecto ambulatorio que permita a los usuarios mantener su vida laboral y familiar. El acercamiento a los drogodependientes es una de las claves del éxito de Proyecto Hombre, reconocen sus promotores, ya que los programas se van implantando acorde a las necesidades y así Índicale (el proyecto para jóvenes) es itinerante y llega a municipios como La Bañeza, Bembibre o Astorga para acercarlo a los jóvenes. Rehabilitación El porcentaje de éxito en la rehabilitación de los consumidores se sitúa, en los programas más consolidados, en cerca de un 60%, en la línea de los resultados obtenidos por otras asociación, precisó el director de Proyecto Hombre. La comunidad terapéutica, con un alto porcentaje de consumidores de heroína, alcanza estas cifras. En el caso de la cocaína, indicó Peña, el resultado es similar aunque «los tres años de experiencia que tenemos es poco tiempo para hacer una evaluación concluyente». 1397124194