La sociedad aprueba que se haga el museo, pero aún no decide dónde
El acta del consejo de administración de León Alta Velocidad asentó la voluntad de las administraciones involucradas -Ministerio de Fomento, Junta y los ayuntamientos de la capital y San Andrés- de llevar adelante el proyecto del museo ferroviario, aunque no se establecieron las fórmulas de financiación, ni se definió dónde estará situado. «La sociedad es sensible a que pueda existir y todos lo valoramos como positivo», aseguró Víctor Morlán. Los miembros del consejo defendieron que la ubicación del centro, que estará dotado de un espacio funcional y de restauración, «tiene que ser fruto del entendimiento de todos» y emplazaron el dictamen para la próxima reunión, previa consulta a la Asociación Leonesa de Amigos del Ferrocarril (Alaf). El museo, «sin que condicione la actuación de la sociedad», como apostilló Morlán, deberá encontrar cimientos en uno de los tres puntos marcados por los gestores: los talleres de material motor, la estación de clasificación o un espacio situado 300 metros más allá de este último enclave, que se encuadraría dentro de un gran parque. Menos esbozado quedó cómo se financiará el museo, pese a que el consejero de Fomento, Antonio Silván, apuntó que parte de la factura podría resolverse con cargo «al 1% cultural».