Esta medida de la consejería pone en riesgo las ayudas de la PAC, que no permiten superar esa cifra
La Junta obliga a arar a más de veinte centímetros para acabar con los topillos
Clemente ha enviado una carta a los agricultores exigiéndoles el laboreo a gran profundidad
Que la Junta no sabe cómo erradicar la plaga de topillos, que ella misma declaró de forma oficial allá por el mes de febrero, parece ya una realidad palpable. Muchas han sido las medidas que se han adoptado y muchos, también, los giros que se han dado para tratar de controlar esta situación. Pues bien, las sorpresas aún no han acabado; la última viene de la mano de la consejera de Agricultura, Silvia Clemente, quien ha enviado una carta a todos los agricultores en la que, entre otras medidas, les exige, solicita o conmina a que aren sus tierras de secano a más de veinte centímetros de profundidad. Con esta medida, que en la misiva de la consejera se considera fundamental, la Junta cree que se contribuye de un modo eficaz a la erradicación de los topillos. Esta medida no puede comenzar a aplicarse en estos momentos, porque las condiciones del campo no lo permiten. El terreno está muy seco y es necesario que comience a llover para poder arar la tierra con facilidad y se logre la profundidad que ahora reclama el Ejecutivo autonómico. Pero esta exigencia de la Junta, según el secretario de Ugal, Matías Llorente, cocha frontalmente con la condicionalidad de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC) y pone en riesgo las subvenciones que llegan de la Unión Europea. Y es que esta condicionalidad no permite el laboreo de la tierra a más de esos veinte centímetros. Esta orden de la Junta pone en riesgo todo lo que tiene que ver con la siembra directa, ya que en ella no es necesario oradar la tierra, por lo que queda en entredicho el apoyo a esa siembra directa. Productos fitosanitarios Además de la orden de arar a más de veinte centímetros de profundidad, la carta de Silvia Clemente reclama de los agricultores leoneses la utilización de medios mecánicos para la limpieza de cunetas y senderos con lo que se destruyen las huras y los reservorios de los roedores, algo que ya se está haciendo en estos momentos y la aplicación de productos fitosanitarios, para lo que la máxima responsable de Agricultura del Ejecutivo autonómico reclama el apoyo de todos: ayuntamientos, Grupos de Acción Local (GAL) y agricultores para lograr frenar esta plaga.