ECONOMISTA GALARDONADO | Crónica | Queridos todos leoneses... |
Dios y nosotros
El testimonio de dos hombres forjados en la humildad del campo leonés, que han llegado a lo más alto y que comparten filosofía del esfuerzo y una fe cristiana inquebrantable

David Álvarez y Antonino Fernández, ayer durante el acto en San Isidoro
Jesús David Álvarez El jurado del premio Fernando Becker valoró de la trayectoria empresarial de Jesús David Álvarez, consejero delegado del Grupo Eulen, sus más de 30 años de dedicación a la empresa familiar y su decidida apuesta por la expansión internacional del grupo; junto a los proyectos sociales que ha impulsado. Dios, referencia permanente. Ni Antonino Fernández ni David Álvarez revisan su trayectoria vital o empresarial sin aludir a su fe. Grandes emprendedores surgidos de la dureza del campo leonés de principios de siglo (uno desde Cerezales del Condado, el otro desde Crémenes), cuya historia es la del esfuerzo y el talento, del olfato natural y la intuición empresarial, la apuesta por los equipos y la capacidad de adelantarse a su tiempo. El resultado, dos grandes grupos empresariales, uno en México, otro en España, con fuerte proyección internacional y unas cifras de negocio que quizá nunca llegaron a soñar sus promotores. Y de empleo: el grupo Modelo da trabajo a más de 36.000 personas en todo el mundo, el grupo Eulen a más de 60.000. Dos proyectos de éxito que tienen además otros puntos en común. Ninguno de ellos ha dejado de mirar nunca para León. En la provincia están algunas de las inversiones en las que Fernández y Álvarez han puesto más empeño personal. En su mayor parte, con un marcado carácter social y solidario: con una apuesta por lo que debe ser el progreso más allá de la generación de beneficios; la respuesta personal al apego a las raíces. Antonino Fernández fue ayer breve, pero claro, en su intervención ante los economistas leoneses, después de que uno de los directivos de su grupo recordara la trayectoria de su tío, Pablo Díez, y del mismo Antonino al frente de la cervecera mexicana. «Queridos todos leoneses, Dios me ha mandado aquí y esta vez me ha permitido estar más tiempo que en ocasiones anteriores». La dulzura de la entrada y la contundencia del mensaje central: «Es hora de que nos demos cuenta de que esta España tiene un lugar en el mundo, que es querida por todos. Lo sabemos los hombres que hemos vivido en México». No fue menos contundente David Álvarez, «inspirado quizá por San Isidoro», al reclamar a los economistas que pongan «mucho orden» en las finanzas empresariales; y a los empresarios que sean más honestos y menos ambiciosos. «Los empresarios llevamos unos años desacreditándonos, y hay que tener mucho cuidado. El crédito se pierde pronto y luego tarda mucho en recuperarse». También exigió precaución a los economistas: «La contabilidad no puede ser virtual, todo el beneficio que no está fundamentado en la creación de riqueza es una mentira». Todos los problemas financieros de los últimos años tienen su origen en estos negocios 'virtuales'», advirtió el empresario.