El ILS todavía no está plenamente operativo, pese a las calibraciones de los técnicos
Durante los últimos días, expertos han realizado labores de calibración en el sistema de ayuda al aterrizaje del aeropuerto, aunque el ILS todavía no se encuentra totalmente operativo a la espera de la certificación oficial que así lo acredite y que ha de ser comunicada por la Base Aérea a las compañías que operan en este enclave. Los trabajos de ampliación de la pista del aeropuerto hasta los 3.000 metros de longitud han obligado a variar la posición de antenas, por lo que durante las últimas semanas el sistema ha trabajado a medio gas. Este hecho coincidió también con otra jornada de mal tiempo -por lluvia y baja visibilidad- y supuso el 20 de noviembre la cancelación o desvio de otros siete vuelos. El ILS del aeropuerto de León se puso en servicio en el otoño del 2005 tras una inversión de 4,4 millones de euros y siete meses de trabajo. Se trata de un sistema de ayuda al aterrizaje guiado por dispositivos externos a la aeronave y que hace posible las maniobras en condiciones de baja visibilidad, garantizando así su seguridad. Estos dispositivos se encuentran a la cabecera y final de la pista. Dos haces de radiofrecuencia -horizontal y vertical- orientan al piloto en su acercamiento a la pista. El pasado año, el sistema estuvo estropeado casi tres meses después de que a finales de agosto su instalación en pista sufriera un accidente por circunstancias no precisadas. La treintena de aterrizajes que de media alberga el aeropuerto de León debieron ser realizadas a través del sistema conocido como DVOR.