La estación del Alto Porma se sitúa entre las seis del país que acumula más manto blanco
La Diputación alargará la temporada de esquí para aprovechar la nieve tardía
San Isidro multiplica por cuatro su superficie esquiable tras las últimas precipitaciones
En menos de cuatro días, San Isidro ha pasado de contar con dos pistas a 17 y de tener a disposición el 8% de su superficie esquiable a poner en servicio cerca del 70% de sus 24 kilómetros totales. El temporal de frío y nieve, coincidiendo con la llegada de la primavera, ha obrado el milagro esperado por los aficionados a lo largo de una temporada en la que la estación del Alto Porma no ha logrado poner en marcha más allá del 17% de su potencial global por el déficit de nieve. Escasez que, además, no permitió abrir el enclave invernal hasta el 20 de diciembre, cuando el calendario oficial fijaba el 16 de noviembre, adelantádolo una semana respecto a la campaña anterior. Las intensas e incesantes precipitaciones de nieve de los últimos días también permiten a San Isidro situarse entre las seis estaciones de esquí del país con más manto blanco en sus pistas, por lo que a sus espesores máximos se refiere, alcanzando un metro y veinte centímetros. De esta forma, el enclave se sitúa al nivel en cantidad de nieve de espacios como Astún, Cerler, Formigal, Panticosa, Baqueira Beret o Boí Taüll. La buena situación que ahora presenta San Isidro -con la mejor oferta de toda la temporada- hace replantearse a la Diputación el calendario de cierre previsto, en principio fijado al inicio de la campaña para el 1 de mayo. El diputado de Turismo, Avelino Vázquez, comentó ayer que la institución provincial valorará la situación de sus dos estaciones a finales de abril, si la nieve acompaña y las condiciones de seguridad en pistas son adecuadas alargarán la temporada para que los aficionados puedan disfrutar de la nieve hasta el último momento, tras la crisis vivida toda la campaña en los espacios blancos de León.