Otras 24 personas han perdido la vida en las carreteras leonesas, un 40% más que en el 2007
El hombre de 67 años que sobrevivió al accidente de Hospital continúa grave
El funeral por la esposa y los tres hijos fallecidos se celebra a las 11.00 horas en Carbajal «Lo e
Eustaquio Cañas Barriales, el único superviviente del accidente de tráfico ocurrido el pasado martes en Hospital de Órbigo, continúa en estado «grave», según confirmaron fuentes médicas. El hombre, de 67 años de edad, fue trasladado en un helicóptero del 112 con heridas de diversa consideración hasta el complejo hospitalario de León, donde permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos. Sus tres hijos, Lorenzo, Trinidad y José, de 43, 38 y 22 años, fallecieron en el trágico siniestro junto a su esposa, Evangelina García Fierro, de 65 años. Según la Guardia Civil, el suceso se produjo en el punto kilométrico 333,500 de la N-120 a las 19.15 horas tras salirse de la calzada el vehículo BMW, de color blanco, que conducía la hija mayor. El turismo fue dando vueltas de campana durante cien metros después de adelantar a otro coche e intentar incorporarse al carril, al percatarse que venía un vehículo de frente. En ese momento, la conductora perdió el control y dio un fuerte volantazo provocando el siniestro. Tres de las cuatro víctimas mortales quedaron atrapadas en el interior del coche, del que tuvieron que ser rescatadas por los Bomberos del Parque de León, junto con el padre, que viajaba en los asientos de atrás. Además, uno de lo hijos salió despedido hacia el campo tras los fuertes impactos. La familia se dirigía hacia Astorga para conocer de cerca las obras de Gaudí por expreso deseo de la hija, según comentan sus allegados. Los cinco se habían instalado hace año y medio en la localidad de Carbajal de La Legua, tras jubilarse el padre en Barcelona. El funeral se celebrará hoy, a partir de las once de la mañana, en la iglesia de Carbajal. Con estos cuatro fallecidos son ya 29 las víctimas mortales que se han cobrado las carreteras leonesas durante este año, elevando la tasa de este tipo de accidentes un 40% respecto al mismo periodo del año pasado. La Subdelegación del Gobierno asegura que la recta donde se produjo el siniestro, a escasos metros del casco urbano de Hospital de Órbigo, «no es un punto negro». Lo fue la entrada a la localidad, «pero se corrigió tras la construcción de una rotonda para distribuir el tráfico en la zona». Entre esa glorieta y la de entrada a la fábrica Kraft se contabilizaron hace dos años siete accidentes con cuatro víctimas mortales.