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Diez toneladas de dolor

La escultura de Amancio González cierra la trilogía que Aerle ha inaugurado en la provincia. Tres metros de mármol se levantan en la carretera de la mala muerte

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C. Tapia - león
León

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Diez toneladas de mármol negro ponen el broche final al recorrido por la historia más trágica de España en la provincia. El monumento Hito de la Memoria , del escultor Amancio González, se levanta poderoso en la zona conocida como el lugar de la mala muerte, mostrando el horror «que muchos han tratado de silenciar», con todo su desgarro, en el cruce entre Benllera y Carrocera, en la carretera de La Magdalena. «Es un alegato contra la guerra», dice el escultor que define su obra como «la primera pieza que hago que muestra tan claramente lo que quería expresar». La escultura, de tres metros de altura, muestra a una persona frente a un muro a punto de ser ajusticiada. En la parte superior, tres cráneos se enfrentan con el asesino «y muestran, a modo de conciencia, las consecuencias de esos actos». La escultura es la tercera que la Asociación de Estudios Sobre la Represión en León (Aerle) ha inaugurado en otros puntos de la provincia: el Memorial «71 años», obra del escultor Juan Carlos Uriarte, en Valverde de la Virgen y en Jabares de los Oteros, de Jesús Pombo. La realización de estos Memoriales ha sido posible gracias al apoyo y subvención de Presidencia del Gobierno, con la colaboración de otras instituciones provinciales. La escultura está rodeada de columnas de acero con los nombres de las 53 víctimas homenajeadas. Para leer sus nombres hay que inclinar la cabeza, como muestra de respeto. Los apoyos En el acto estuvieron acompañando a las familias diferentes autoridades provinciales, entre los que se encontraban el alcalde de León, Francisco Fernández, el subdelegado del Gobierno, Francisco Álvarez, el escritor Julio Llamazares y la escritora Carmen Busmayor, que fue la encargada de leer el poema inédito de Antonio Gamoneda. El escritor Julio Llamazares reivindicó el conocimiento de la historia, «el olvido no es justicia, la memoria no supone venganza, sino todo lo contrario, hay que recordar porque es un acto de justicia». En el acto también estaba presente el presidente de Feve, Ángel Villalba, «cada columna de acero nos permite tener un recuerdo visible de lo que no hemos podido saber nunca. Yo soy un familiar más de todas esas personas que murieron en esa guerra desdichada». La presidenta de Aerle, Encina Cendón, agradeció la colaboración de todas las personas que han hecho posible el reconocimiento de los paseados. «Las cunetas de estas carreteras están llenas de cadáveres que aún no han podido ser identificados. Todo es una gran fosa común». Pese a que el monumento está cerca del Ayuntamiento de Carrocera, Cendón lamentó que el alcalde de esta localidad les haya dado la espalda «tengo que decir que no se han acercado a nosotros en ningún momento». La asociación presentará próximamente un documental y está digitalizando todos los archivos. Entre los proyectos en los que están trabajando es el de poner en marcha un mapa de fosas comunes de la provincia de León, «esto no termina aquí, ni mucho menos».

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