| Entrevista | Joaquín Otero |
«Quitándonos a nosotros, a ellos les resulta mas fácil colocarse en las listas»
Aún no ha recibido la notificación oficial de la sanción impuesta por el partido, aunque ya se siente «traicionado» por la UPL, que va camino de «desaparecer», «fagocitada por el PSOE»
Encara la inhabilitación convencido de que en la estrategia leonesista para alzar a Melchor Moreno como candidato a las Cortes él molestaba, motivo por el cual, según asegura, la dirección del partido tomó la decisión de apartarlo de la agrupación, a pesar de la resolución contraria del comité de conflictos. -¿Siente que la han traicionado las personas en las que usted confió? -Sí, me siento absolutamente traicionado, nunca esperé que fueran a pasar estas cosas, porque yo tengo un concepto de la fidelidad, de la amistad y de la palabra de honor que me impide entender como puede suceder esto. -¿Dónde está el origen de la crisis? -El comienzo de la crisis política se inicia cuando yo llegué a la conclusión de que el partido iniciaba un proceso de deterioro. Los concejales de la UPL en el Ayuntamiento de León tomaron la decisión de regalar los votos, que nos habían dado los ciudadanos, al PSOE, porque ese pacto fue un regalo. Había otras opciones que me hubieran valido todas y una de ellas hubiera sido, incluso, dejar gobernar al PSOE como lista más votada, eso hubiera sido muy razonable, pero siempre desde la oposición. Íbamos a ser absorbidos por el PSOE. Como consecuencia de eso yo decidí dejar la secretaría general del partido y ser un simple militante de base y a partir de ahí se iniciaron todos los ataques contra mí. -¿Hay futuro en la UPL? -Creo que en el municipio de León continúa el proceso de fagocitación por parte del PSOE, por lo menos de una parte de la UPL. Es una estrategia coherente e inteligente. El alcalde quiere tener mayoría absoluta en las próximas elecciones y eso pasa por conseguir los votos de la UPL. Qué tiene que hacer: hacerse leonesista y absorber y fagocitar a la UPL y eso lo hace por el libro, es inteligente. El partido está en un proceso de deterioro en el municipio de León, pero lo que sucede en la capital trasciende a toda la provincia. También es verdad que mientras hay vida hay esperanza. La UPL todavía no está muerta, aunque va por el camino. -¿Qué futuro político augura para usted, Castresana y Rubinat? -El mismo que antes de las inhabilitaciones, porque ya estábamos proscritos desde que yo dejé la secretaría general. Algunos vieron entonces la oportunidad de ser candidatos y por eso éramos proscritos, con ese móvil, con el móvil de quitándonos a nosotros a ellos les resulta mas sencillo colocarse en las distintas listas. Moreno está loco por ser procurador y Chamorro está loco por ser cabeza de lista en el Ayuntamiento y en esa estrategia nosotros los molestábamos. Nosotros somos procuradores, tenemos un mandato de los 45.000 ciudadanos que votaron a la candidatura de la UPL para defender los intereses de León y para que en los plenos de las Cortes León protagonice los debates. Aquí el único perjudicado es la UPL, que se queda sin representación. -¿Si la justicia no les da la razón, usted mantendría su postura de seguir bajo las siglas de la UPL o se iría?. -No tengo ni idea. Eso son previsiones a muy largo plazo. La inhabilitación es de cuatro años, así que planes a tan largo plazo no se pueden hacer, porque ahora nosotros tenemos un compromiso, que es el de no engañar a los votantes de la candidatura autonómica de la UPL. Es muy complicado responder a eso. Si tomase la decisión de seguir en política todo es posible, dentro de mis convicciones claro. -Cuando retiró la asignación económica al partido dijo que ese dinero estaba ahí para cuando lo necesitase la UPL. ¿Sigue siendo así? -Cuando llegan las elecciones el grupo recibe un dinero para gastos de funcionamiento del grupo parlamentario. Ese no es un dinero que tenga que dedicarse al partido, aunque, no obstante, nosotros ofrecimos cierta cantidad para los gastos de la UPL. En ese momento no lo quiso, porque dijo que le parecía poco o que lo quería todo. Pues bien, ese fue el primer rechazo y es a partir de ahí cuando se inició el capítulo de descalificaciones. Lo que hicimos es, por tanto, lo lógico, ni eso ni nada. -Si ese dinero no se gasta tendrá que devolvérselo a la Junta. -La asignación es para gastos de funcionamiento del grupo, que deben ser debidamente justificados ante la mesa de las Cortes; con ese dinero no se puede hacer lo que se quiera. El reglamento de las Cortes nos obliga a hacer una contabilidad y esa contabilidad es fiscalizada por la mesa de las Cortes y a partir de ahí más control de ese dinero no puede haber. - Las próximas elecciones le darán o quitarán la razón. ¿Sigue pensando que la UPL no conseguirá ningún concejal? -No quiero ser adivino, pero la UPL tenía históricamente entre el 17 y el 18% de los votos. En las pasadas elecciones, cuando éramos una piña, sacamos el 8,5%, ya te digo todos unidos y con una buena campaña para que Camorro se paseara en autobús y con todo tipo de prebendas para el candidato y así sacamos un 8,5%. Lo único que digo es que con menos del 5% no se saca nada. Perder tres puntos con respecto a cuando estábamos bien me parece, desgraciadamente, que es muy sencillo. Mi opinión personal es que si las cosas siguen como están es muy difícil llegar a ese 5%. Si en León no hay representación la UPL se diluye como un azucarillo.