La Junta subvenciona las guarderías de Villaquilambre con 150.000 euros
La concejala Milagros Gordaliza se muestra satisfecha con la subvención
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Villaquilambre recibió ayer la confirmación de que la Junta de Castilla y León le ha concedido, a través de las diferentes líneas de actuación de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, una subvención cercana a los 150.000 euros para el mantenimiento de las tres guarderías municipales a lo largo del próximo curso. La concejala de Educación, Cultura y Sanidad, la popular Milagros Gordaliza, manifestó su satisfacción con esta subvención y destacó «el importante esfuerzo que la Administración autonómica está realizando con los centros educativos de Villaquilambre». La edil realizó un balance muy positivo del programa de intervención en las guarderías, puesto en marcha el curso pasado por el Ayuntamiento con un presupuesto de 7.000 euros, que incluyó atención individualizada psicológica a padres, talleres conjuntos para padres e hijos y cursos de formación para el personal de los centros. Los cursos de formación para el personal incluyeron un curso de primeros auxilios y otro de estimulación temprana. La atención psicológica a padres estuvo especialmente concebida para que éstos pudieran encontrar respuesta a las dificultades de adaptación, rabietas, celos, llamadas de atención, agresividad, terrores nocturnos, control de esfínteres... aplicando pautas que ayudan a erradicar conductas inapropiadas y crear otras más positivas. Se realizaron dos talleres por trimestre, que ofrecieron masajes para bebés y gateo, risoterapia, musicoterapia, entre otras actividades. Con estas terapias se favorece que los padres y madres se impliquen en la educación de sus hijos a través de actividades lúdicas y dinámicas, «con beneficios para ambos y fortalecimiento de sus lazos relacionales», según la concejala. Los objetivos generales del programa son contribuir a la oferta de una atención de calidad global, aumentar la implicación de los padres en la educación de sus hijos, así como de valoración del centro y de sus profesionales, favorecer una respuesta psicopedagógica a los niños y promover un funcionamiento coordinado de los centros.