La fiebre catarral que no tiene tratamiento Seis unidades veterinarias en alerta A la caza del mosquito que porta el virus
Lengua azul o fiebre catarral ovina, es un arbovirus, que infecta cíclicamente a vertebrados e invertebrados. Este virus infecta de manera natural a rumiantes domésticos y salvajes (ciervos, elefantes). El ciclo primario ha sido asumido por el vacuno. Los mosquitos del género Culicoides actúan como vectores biológicos del virus de la Lengua Azul. En León se protegen vacas y ovejas ante una posible infección. No hay ningún tratamiento para la enfermedad de la lengua azul. La mera detección de positivos por lengua azul implica la eliminación de los animales enfermos. La lengua azul es una enfermedad de declaración obligatoria que entraña grave riesgo sanitario por contagio e importantes repercusiones económicas para las explotaciones de ganado afectadas. La zona restringida en León afecta a la demarcación de las unidades veterinarias de Riaño, Cistierna, Boñar, La Pola de Gordón, Villablino y Fabero. En su ámbito trabajan para detectar efectos o referentes de la enfermedad y, desde ahora, por una prevención activa que se inicia con la vacunación de miles de reses. Todo el tercio norte, la montaña, o lo que es lo mismo, la mitad de la ganadería leonesa. De las 1.400 especies de Culicoides por todo el mundo, menos de 20 son considerados vectores reales o posibles. Un mosquito tipo de los que transmite la lengua azul es lo que buscan los centres centinelas dispuestos aleatoriamente entre las explotaciones ganaderas leonesas. Una malla como trampa y una análisis posterior para identificar la existencia de vectores. Se desconoce si han localizado la presencia de estos alados en las áreas ahora restringidas que deberán asumir un importante riesgo para salvar las consecuencias económicas de los rebaños de vacas y ovejas inmovilizados.