| Reportaje | Acuíferos de calidad |
Agua bajo control
La CHD prevé instalar en la provincia 23 nuevos puntos de control de las aguas subterráneas, para analizar su evolución y determinar su calidad y su grado de potabilidad para el consumo
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La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) reforzará los puntos de control existentes para conocer la cantidad de las masas de agua subterránea y su calidad para el consumo, medida a la que destinará este año un montante de ocho millones de euros. Esta inversión permitirá al órgano de cuenca contar con 157 zonas de control nuevas, con lo que cerrará el mapa de la cuenca con 1.000 puntos, según explicó a Ical el presidente de la CHD, Antonio Gato. El objetivo de estas instalaciones pasa por contar con una malla «representativa y suficiente» para que las redes oficiales de control de piezometría y calidad de las aguas subterráneas de la cuenca permitan cumplir los objetivos que fija la Directiva Marco y que para su consecución requieren estar completamente desplegadas antes de 2010. «La información obtenida se traslada a las administraciones competentes en materia de depuración de agua, los ayuntamientos y, desde el punto de vista sanitario, la Junta. En el caso de la calidad, se ofrecen los niveles de prepotabilidad de los acuíferos, para que éstos, que son los que toman el agua, la tratan y suministran a la población tomen las medidas correspondientes de potabilización», añadió Gato. Una vez que culminen los trabajos, 555 puntos se concentrarán en la red de control de piezometría, encargada de proporcionar datos sobre la evolución del estado cuantitativo de todas las masas de agua subterránea, y el resto se encargará de analizar la calidad de éstas. «En algunos acuíferos las redes coinciden. La inversión es muy importante. En los 845 que ya están operativos, la Confederación invirtió en los últimos seis años más de 21 millones. Ahora, queremos dar un empujón importante a la red y, además, estamos reforzando las zonas donde vemos que los acuíferos presentan más problemas, sobre todo de calidad», precisó Gato. Este proyecto aumentará el número de sondeos en casi todas las unidades hidrogeológicas de la cuenca, especialmente en las problemáticas Páramo de Cuéllar y Los Arenales. Además, prevé la construcción de sondeos de control específico de los importantes y numerosos acuíferos superficiales o aluviales que hay en la cuenca. Atendiendo al reparto provincial, la CHD prevé instalará once nuevos puntos de control en la provincia de Ávila; 18 en la de Burgos, mientras que en la de León serán 23. En el caso de Palencia, la previsión es que cuente con 14 puntos más; en el de Salamanca, con 22, y en el de Segovia, con 12. En Soria habrá cuatro nuevos, que en el caso de Valladolid y Zamora ascienden a 25 y 28, respectivamente. Redes de control En concreto, los puntos de control de calidad se agrupan en varias redes, en función de los objetivos que se persigan. Por un lado, la red de vigilancia, que aporta información sobre el estado general de las aguas subterráneas; la red operativa, que determina el estado químico de las masas en riesgo y evalúa la presencia del aumento de la concentración de cualquier contaminante; la red de zonas protegidas prepotables, que controla las masas de agua destinadas al consumo humano, y la red de zonas protegidas por nitratos, que controla las zonas vulnerables a la contaminación por esta sustancia, declaradas en virtud de una directiva europea. «En estos momentos, ya hemos enviado a la Junta de Castilla y León toda la información correspondiente al año 2005 y estamos cerrando la de los años 2006 y 2007. Es muy importante, porque si el acuífero da señales de problemas, eso termina aflorando», concluyó el presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero.