Vigas con historia
La casa la construyó el arquitecto Manuel Cárdenas y Pastor en 1929 por encargo de su cuñado, José Vázquez Rodríguez. Durante casi un siglo perteneció a la misma familia

El palacete de 1929 aparece en el número 24 de la avenida Ordoño II
Escondido entre las casas que lo acompañan a lo largo de la avenida, el palacete del número 24 de Ordoño II es prácticamente el único de la zona que aguantó durante casi un siglo las envestidas de la especulación. Fue construido en 1929 por el arquitecto Manuel de Cárdenas y Pastor (1877-1954), quien también participó en diversas obras en las catedrales de León y Astorga y levantó la antigua sucursal del Banco de España, en la misma calle. El encargo se lo hizo un familiar, concretamente su cuñado, José Vázquez Rodríguez, casado con Matilda Rodríguez Guisasola, hermana de la esposa del arquitecto. Durante todo el siglo pasado la casa no cambió de familia, lo que la libró de herencias y divisiones que la habrían abocado a la ruina. Su fachada aguantó y aún hoy despliega piedra caliza en el zócalo e imitación de sillares en el resto de paramento, huecos adintelados y en arco, galería volada y pérgolas rentranqueadas, forja en balcones y puertas y pronunciados aleros de madera con canecillos. Un repertorio constructivo característico de la época, pero utilizado de forma sobria y equilibrada. Por aquel entonces, el tipo arquitectónico predominante de la primera ocupación de la zona era el palacete para vivienda familiar, promovido por quien contaba con más recursos. Un estudio firmado por Francisco J. González, del Ilustre Colegio de Arquitectos de León, destaca que han desaparecido casi todas las «magníficas» muestras arquitectónicas como ésta, con las que competía la burguesía local, proclive a abusar de recursos estilísticos historicistas. Un tesoro del pasado con precio del presente.