Constituida en 1933, la empresa farmacéutica congrega a 350 oficinas dentro y fuera de la provincia
La cooperativa de farmacias leonesas factura casi 15 millones de euros al mes
La Cooperativa Farmacéutica Leonesa (Cofarle) cumple 75 años y lo hace a plena actividad y con un balance inmejorable. Factura alrededor de 480.000 euros al día -300.000 euros en León y cerca de 180.000 en Ponferrada- y cuenta con una cuota del mercado farmacéutico leonés que se acerca al 70 por ciento. Cofarle es una empresa farmacéutica constituida en régimen cooperativo por el 98 por ciento de las farmacias de la provincia. «Así conseguimos precios muy competitivos», explica José María Fuertes, director gerente de la compañía. En total son casi 300 farmacias leonesas las que dan forma a esta empresa que se fundó en 1933 gracias a la iniciativa de un pequeño grupo de leoneses cuyo objetivo era disponer de un mayorista propio de productos químicos y farmacéuticos. Desde Cofarle se venden medicamentos además de a León a algunos puntos en Benavente y Palencia. Esta amplia red permite ofrecer medicamentos a las oficinas de farmacia a buen precio y con la inmediatez como una de sus premisas principales. De esta forma, desde que éstas hacen un pedido a la cooperativa hasta que lo reciben para poder ofrecérselo al paciente suele transcurrir alrededor de una hora. El proceso Esto es posible gracias a una minuciosa organización del trabajo en la que cada minuto es oro. El farmacéutico hace un pedido a la cooperativa con los productos que le hacen falta. El robot de Cofarle recibe la orden que se imprime en papel y cae en una cubeta que pasa, directamente, al almacén en el que se encuentran todos lo productos. Éste se divide en dos zonas, dependiendo de si la rotación o demanda de los envases es alta o baja. En función del contenido del pedido, éste pasa por una zona u otra o por ambas. El grado de automatización es muy alto, lo que permite que el margen de error al tramitar los pedidos sea pácticamente nulo. Cuando todo está listo, las cubetas se trasladan a la zona de carga, totalmente aislada del resto del almacén para evitar la entrada de humos. Allí esperan las furgonetas de Cofarle que llevarán el pedido a las farmacias. En León capital se hacen cinco repartos diarios -divididos en dos turnos de mañana, dos de noche y uno más de guardia-y otros dos a otros puntos de la provincia. «El procesamiento del producto tiene que ser muy rápido para que el cliente final, el paciente, tenga lo antes posible aquello que le hace falta para su enfermedad», aclara Ramón Rodríguez, secretario de la cooperativa. Además de la rápidez, el núcleo de atención principal es la persona en sí. «No tenemos una mentalidad comercial, sino que nuestra misión es prestar un servicio al público», asevera Fuertes. De ello se encargan 64 personas entre León y Ponferrada, además de los 25 repartidores autónomos que se encargan de los repartos.