Son profesores que tienen tres horas libres a la semana para dedicarlas a resolver conflictos
Todos los centros leoneses tendrán este curso coordinadores en convivencia
La inspección ya ha enviado una orden a colegios e institutos para que creen esta figura
Fomentar la convivencia en las aulas es uno de los retos a los que se enfrenta la administración
La Consejería de Educación «es pionera a nivel nacional» en el establecimiento formal de la figura del coordinador de convivencia en todos los centros públicos donde se imparten enseñanzas no universitarias, excepto en los conservatorios de música, escuelas de adultos y educación especial. La implantación de profesores expertos en mediación para resolver conflictos ocasionados en el seno escolar aparece por primera vez en el año 2006, cuando 19 institutos de la provincia incorporan de manera experimental a docentes especialistas en la materia. Un año después, otros 22 centros se unieron al plan. Pero el colofón llegó con la aprobación del decreto 51/2007 de derechos y deberes de los alumnos, en el que se recoge oficialmente la implantación de los coordinadores en convivencia y la formación de los estudiantes en este área. La inspección educativa ya ha enviado a todos los centros leoneses una orden para que incorporen ya a sus claustros esta figura, «algo que ya han hecho la mayoría», según afirma el responsable de estos programas en la dirección provincial, Andrés Juan Martínez, quien revela que sólo hay algunos colegios de Primaria rezagados porque aún no se ha publicado la resolución que libera a los mediadores de tres horas semanales de su jornada para dedicarlas a fomentar la convivencia en las clases. Martínez recuerda que la orden 1921 contempla de «forma muy clara» la autorización de la consejería para integrar en el sistema a estos docentes, que asisten a diferentes encuentros, seminarios y simposios, «porque la formación en este aspecto es una obsesión de la Junta», reconoce Martínez. La función de los coordinadores pasa por «reeducar más que castigar», siempre con una apuesta firme por la prevención, «con un enfoque muy pedagógico». Están obligados a asistir a la Comisión de Convivencia realizadas en el seno del Consejo Escolar, que tienen lugar tres o cuatro veces al año como mínimo y de manera excepcional cuando se produce un altercado. Son los colaboradores más estrechos del jefe de estudios y trabajan en el desarrollo del Plan de Convivencia del Ejecutivo autonómico, pero también participan en las actuaciones de mediación. Los procedimientos los marca el régimen interno de los propios centros y han de ser «grandes promotores de la colaboración con las familias», según matiza Andrés Juan Martínez, quien manifiesta que todos los colegios e institutos donde existe esta figura «dicen que es indispensable», porque es «básica» para la calidad de la enseñanza, ya que es necesario un clima de paz en las aulas», explica.