No advirtió en su informe de que no podía construirse en esa parcela por ser de uso hotelero
La Diputación abre expediente a su arquitecto jefe por el caso de San Isidro
La presidenta decide buscar responsables ante el fiasco del centro deportivo anunciado
Hace más de dos años que en el área de Salencias puede verse el cartel
Algo más de dos años después de la adjudicación de la redacción del proyecto y la ejecución de las obras del polideportivo de San Isidro -primer paso diseñado en el proyecto de desestacionalización del enclave blanco-, no sólo no existe vestigio alguno de esta iniciativa que ya tendría que estar disfrutándose según los plazos, sino que su paralización sigue envuelta en la polémica. El equipo de gobierno ha decidido comenzar a depurar responsabilidades, ante la presión de la oposición, que llegó a amenazar con acudir a la Fiscalía, la millonaria indemnización (300.000 euros) a la que tiene que hacer frente la Diputación para compensar a la empresa adjudicataria -San José- por no realizar finalmente ni el proyecto ni las obras, además contar con el informe en contra por parte del Consejo Consultivo de Castilla y León. Así, recientemente, según ha podido conocer este periódico, la Junta de Gobierno acordó iniciar de oficio un expediente de responsabilidad disciplinaria al arquitecto jefe de la Diputación, Pablo Vicente Herranz, responsable de los informes que avalaron la ejecución de este proyecto en la parcela determinada, que resultó ser inviable para la realización de esta infraestructura deportiva, ya que en el plan de ordenación que regula San Isidro está clasificada como de uso hotelero y no destinada a equipamientos. Este periódico trató ayer de contactar con el arquitecto jefe para que diera su opinión, pero no lo logró al encontrarse de vacaciones.