Una bacteria en los alimentos, posible causante de la enfermedad celíaca
El microorganismo enterococus faecalis es uno de los principales sospechosos de estar implicado en el desarrollo de la enfermedad celíaca. Eso es al menos una de las conclusiones provisionales a las que han llegado dos científicos de León, el doctor Santiago Vivas Alegre, del Hospital de León y J. F. Casqueiro Blanco, de la Universidad de León. Casqueiro Blanco sostiene que el estudio es una revisión general del papel de los microorganismos (bacterias) presentes en el duodeno. Las conclusiones de la investigación serán presentadas hoy por los científicos ante los 200 especialistas que se dan cita para participar en la trigésimo segunda reunión de la Asociación Castellana de Aparato Digestivo (Acad) que se inaugura hoy y se clausura mañana en el edificio de la Junta de Castilla y León. El trabajo, financiado por el Fondo de Investigaciones Sanitarias, se ha dedicado a la búsqueda de microorganismos que crecen en el duodeno al alimentarse de gluten, proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno y la avena. Los científicos han aislado este microorganismo en un paciente celíaco y no lo han encontrado en otro sano. «Los resultados abren una nueva vía de investigación para encontrar los microorganismos que están implicados en el desarrollo de la enfermedad». El origen de la enfermedad celíaca es la intolerancia al gluten, que junto a factores genéticos provoca una lesión grave en la mucosa del intestino delgado, ocasionando una atrofia de las vellosidades intestinales, lo que determina una inadecuada absorción de los nutrientes de los alimentos (proteínas, grasas, hidratos de carbono, sales minerales y vitaminas). Estudio pionero El trabajo de los científicos leoneses es el primero que ha conseguido aislar este microorganismo en el duodeno de un paciente enfermo. «Nosotros especulamos con esta posibilidad. Pensamos que este microorganismo puede estar implicado en el desarrollo de la enfermedad, pero ahora hay que demostrarlo», asegura Casqueira, que, junto con el especialista del hospital, ha dedicado un año de su trabajo a estudiar a este microorganismo. Los científicos han demostrado que esta bacteria, presente en los alimentos, crece y se reproduce en contacto con el gluten. «Pensamos que no sólo hay un microorganismo implicado, sino que hay más. La pregunta ahora es ¿por qué están estos microorganismo ahí?. La posibilidad de dar al enfermo un tratamiento para eliminar la bacteria y hacer desaparecer los síntomas de la enfermedad es, de momento, inviable y Casqueiro responde a esta posibilidad con una pregunta: «¿Qué pasaría cuando el paciente volviera a ingerir gluten?. La respuesta es que el microorganismo volvería a entrar, por lo que sería difícil eliminarlo». La celebración de este congreso permitirá a los asistentes intercambiar sus experiencias, unificar criterios para el tratamiento de pacientes y debatir sobre los avances científicos en endoscopias, enfermedad inflamatoria intestinal y trastornos hepáticos.