El Ayuntamiento de León inicia la campaña de captación de empresas para la nueva temporada
Una treintena de establecimientos tiene ya la certificación de calidad turística
El sistema integral busca que los turistas tengan una percepción «óptima de los servicios»
Porque «cuesta arrancar, pero cuando se hace no se para», la Mesa de Calidad Turística dio el visado de excelencia ayer a 16 nuevos establecimientos de la capital, que se suman a los 14 negocios que consiguieron el certificado el pasado año y que en el 2008 han tenido que superar la revisión de sus prestaciones a los clientes. Todavía no se llega a las cifras de Gijón, que empezó en 1986 y aglutina ya a más de 400 sociedades, pero «León debe apostar por estas iniciativas», como animó la concejala del área, Susana Travesí, que presidió la comisión de trabajo, acompañada por la técnica municipal responsable del seguimiento y los representantes de olos comerciantes. La certificación, que aplican 52 municipios de toda España, permite «mejorar y homogeneizar la calidad de los sectores implicados para que los turistas adquieran unos servicios óptimos y se vayan satisfechos», ya que, como explicó Travesí, «si queda descontento será lo que retenga en su memoria de nuestra ciudad». La política de funcionamiento para «extender la cultura de calidad, reforzar la imagen y contribuir a que el turismo de León sea más competitivo» se centra ahora en captar para la próximo campaña nuevos establecimientos, que deberán aplicar «un manuela de buenas prácticas durante ocho meses», en los que se les marcará cómo prestar su servicios, por ejemplo, con «encuestas de satisfacción, hábitos de ahorro medioambiental o mejoras de accesibilidad». Estas premisas son evaluadas por la mesa de calidad -que ayer sólo pospuso la certificación de una empresa en espera de que cumpla los parámetros- mientras que los negocios ya incluidos en el sistema integral «deben cumplir con un 5% de mejoras con respecto al año anterior para que se les renueve». El logo acreditativo, compuesto por «una T con una C debajo», supone un beneficio para los tres agentes turísticos implicados: «el destino, que mejora su posicionamiento; las empresas, que incrementan su fiabilidad y servicio; y el subsector, que aumenta su nivel de calidad», como analizó la edil del PSOE.