«Si la mujer camina con fuerza llegará a la igualdad en la ciencia»
Salas está convencida de que después de ser artista «lo mejor que uno puede ser en la vida es científico»; por eso anima a las universitarias a iniciar esta carrera con mucho entusiasmo
Marie Sklodowska o Lise Meitner son sólo dos de las mujeres cuyos nombres y descubrimientos han quedado para la historia. Siglos atrás lo tuvieron muy difícil aunque no menos complicados fueron los inicios de la carrera científica de Margarita Salas, el ejemplo de mujer investigadora del siglo XXI. Aunque el término «igualdad de oportunidades» aún no es aceptado espera que, en unos años, la mujer llegue a culminar el camino que ya ha iniciado con fuerza, ilusión y, sobre todo, lucha y dedicación. -¿Se puede hablar de igualdad de oportunidades en el mundo científico? -De momento, estamos en el camino adecuado. En ciencia, el número de mujeres que inician su tesis doctoral, supera en muchas ocasiones al de los hombres. Si continúan con su carrera científica yo calculo que en dos décadas la mujer podrá ocupar en este mundo el papel que le corresponda por su capacidad. Vamos avanzando, el camino es lento pero también lo es la investigación. Si se camina con fuerza se puede llegar a la igualdad. -Usted como nadie sabe que son muchos los obstáculos superados a lo largo de la historia, pero ¿qué retos quedan aún por delante? -En primer lugar, el cambio en la sociedad, es decir, facilitar el acceso a la carrera investigadora. Requiere mucho esfuerzo, trabajo y dedicación y la mujer también tiene que ocuparse de la familia. La sociedad tiene que cambiar y el hombre asumir su papel en la familia. Tiene que haber más facilidades para el cuidado de los niños. Para llegar a la igualdad hay que facilitarle su papel como esposa, madre y cuidadora de mayores en la sociedad. -¿Cómo podría resumir su experiencia en la carrera científica? -Con unos comienzos muy difíciles, con mucha discriminación por ser mujer. Cuando comencé mi tesis doctoral en el año 1961 se pensaba o que la mujer no valía o que hacía investigación para pasar el rato. Yo entonces era invisible. Después las cosas cambiaron, he tenido un gran apoyo de mi marido y hubo un momento que me convertí en una científica con nombre propio. No quiero recibir nada por ser mujer pero este hecho si es verdad que me dio cierta popularidad. Llegó un momento en ya no me sentí discriminada. -¿Animaría a las jóvenes universitarias a convertirse en investigadoras? -Por supuesto. Pero deben tener en cuenta que para emprender la carrera investigadora hace falta entusiasmo y mucha dedicación. Si a uno le gusta y está dispuesto a dedicarse al 100%, entonces adelante. Si no hay dedicación no vale la pena. Después de ser artista lo mejor que uno puede ser en la vida es científico. -Usted está especializada en biotecnología, una rama por la que apuesta León y su universidad. ¿Cómo ve su futuro? -Realmente los estudiantes de Biotecnología de León me han impresionado por el entusiasmo y la ilusión que tienen. Son personas de gran calidad y tienen todas las papeletas para ser magníficos científicos y biotecnólogos tanto a nivel básico como de empresa. Auguro un buen porvenir a esta licenciatura en León y a los biotecnólogos que salgan de ella. -¿Esta de acuerdo con que la I+D+i es la base del futuro modelo económico? -Severo Ochoa decía que un país sin investigación es un país sin desarrollo. Tenemos que seguir apostando por la investigación básica de calidad porque será la base para el desarrollo de nuestro país. De ella surgirán aplicaciones que redundarán en el beneficio de la sociedad. -Usted también insiste siempre en la necesidad de más financiación para lograr objetivos. -Hay que aumentar el presupuesto destinado a investigación. La ministra actual de Ciencia e Innovación fue discípula mía y es muy valiosa. Garmendia ha hecho investigación y empresa y confío en que, a pesar de la crisis, salga adelante y con éxito el ministerio que le ha tocado dirigir. -¿La Universidad de León, ¿tiene potencial? -Creo que sí. Durante mi estancia en León he podido comprobar el entusiasmo que tienen los alumnos que, junto con la dedicación, es fundamental para salir adelante. -¿Qué culminaría su carrera como científica? -Lo que pretendo es seguir trabajando como hasta ahora. Durante mi carrera he tenido resultados interesantes y pido poder seguir trabajando como hasta ahora. Margarita Salas participó en León en una jornada sobre mujeres científicas. Licenciada en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado más de 200 trabajos científicos. Natural del concejo de Valdés (Asturias), su investigación en el CSIC sobre el bacteriófago Phi29 proporciona resultados constantes. En la actualidad, su equipo está trabajando en el marcación de la duplicación del material genético, los cambios de expresión de ese material y en la aplicación práctica del ADN polimenasa que el Phi29 produce en la bacteria que infecta. En mayo del 2007 fue nombrada miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, convirtiéndose así en la primera mujer española que entra a formar parte de la misma.