El Gobierno garantizó que las obras irían a la vez a las del tramo Villanubla-Valladolid, casi finalizado
Alejo confirma que la A-60 en León tiene dos años de retraso y no estará hasta el 2011
El delegado del Gobierno visita los trabajos del trazado de 27,3 kilómetros que costará 120 millones
Alejo, entre Cecilio Vadillo y Francisco Fernández, muestra la primera fase en León de las obras de
león
El inicio de las obras en el único tramo leonés de la futura autovía a Valladolid, entre León y Santas Martas, acerca la entrega de la infraestructura al 2011, dos años después de lo anunciado por el propio presidente José Luis Rodríguez Zapatero, quien también comprometió, por medio del Ministerio de Fomento, que los trabajos en esta parte del trazado discurrirían en paralelo a los del ramal Villanubla-Valladolid, que estará terminado a finales del 2009 o en los primeros meses del 2010, con más de un año de antelación sobre la parte del eje viario que nace a la altura del Alto del Portillo.
El delegado del Gobierno Miguel Alejo obvió, en la visita que realizó ayer a las obras de la A-60, en su parte leonesa, los retrasos que arrastra esta carretera, esencial para descongestionar de tráfico los treinta primeros kilómetros de la N-601 (actual conexión con Pucela), los más utilizados por los conductores leoneses. Después de escuchar las explicaciones técnicas que hizo uno de los ingenieros de obra, el representante gubernamental alabó el «esfuerzo que harán» las adjudicatarias del proyecto, la UTE formada por Ferrovial-Castillejos, para completar los 27,3 kilómetros de recorrido «bastante antes del final del 2011» y enmarcó los 120.208.252 euros que gastará Fomento en unir por autovía León con Santas Martas «dentro del esfuerzo de inversión en obra pública que está llevando a cabo la administración central para hacer frente a la actual situación económica».
Alejo recordó que esta vía de comunicación destaca por su «complejidad y envergadura», ya que cuenta con siete enlaces repartidos por todo el itinerario viario, que aparece íntegro en la provincia, al sureste de la capital leonesa, afectando a los términos municipales de León, Villaturiel, Valdefresno, Villasabariego, Mansilla Mayor, Mansilla de las Mulas y Santas Martas. Presenta además cuatro viaductos, quince pasos superiores, catorce inferiores, cinco pasos de fauna y 17 estructuras de enlace.
Vertebrada
La infraestructura enganchará asíon las principales conexiones de la red de carreteras que salpican el recorrido, es decir, con la autovía autonómica A-231 (León-Burgos), la N-625 a Cistierna y Riaño, la N-601 y la CL-625 a Boñar. A la altura del punto kilométrico 27,3 este tramo de la A-60 se unirá con la carretera de circunvalación LE-30, o ronda Sur, entre el ensamble con el enlace a Villaroañe y la N-601. El proyecto prevé aquí, para salvar esta dificultad, una solución compleja que «parte de la premisa de equiparar ambas autovías» a través de un engarce tipo «estrella» con ramales directos.
Características
A partir de ahí, la autopista proyectada cuenta con una sección tipo formada por dos calzadas, una para cada sentido de la circulación, con dos carriles de tres metros y medio de anchura, arcenes de 2,50 y una mediana de diez metros de ancho, con pasos transversales cada dos kilómetros.
Los responsables del departamento ministerial que dirige Magdalena Álvarez y el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias -”Adif-” han tenido que coordinarse para llevar a efecto la construcción de este acceso, ya que las obras avanzarán al compás de las que ejecuta Adif en la línea del AVE entre Palencia y León.
Además, otro de los obstáculos que tendrán que salvar las concesionarias de la obra aparece cuando los ríos Esla y Porma se cruzan en la traza de la infraestructura, escollo que solventarán con sendos viaductos. Finalmente, a partir del punto kilométrico 13,3, el firme queda condicionado por el promontorio situado en las inmediaciones del kilómetros 15,8, en el que se encuentra el importante yacimiento arqueológico de origen romano «Antigua Ciudad Lancia», catalogado como Bien de Interés Cultural.