Lejos de una gestión racional
Sin un plan de acción que fijara criterios para los abastecimientos
La demanda de las poblaciones fue el único criterio para que la Diputación aportara financiación, a través de los Planes Provinciales, destinada a la ejecución de redes de abastecimiento. Sin embargo, la falta desde el principio de un plan de acción conjunto para todo el área rural -”con parámetros y medidas comunes-” provoca que en la actualidad los sistemas presenten una enorme heterogeneidad y una larga lista de inconvenientes para una gestión racional e integral del agua.
De hecho, los abastecimientos fueron creados en su día, dependiendo de las zonas y los casos, por distintas administraciones sin coordinación con las demás, como los ministerios de Agricultura y Gobernación; confederaciones hidrográficas, la Junta y la Diputación.
Incluso, la demanda de financiación a la institución provincial para la mejora de las redes y obras complementarias han sido a lo largo de estas décadas puntuales, es decir, sin tener en cuenta la influencia de estas infraestructuras en el entorno o la necesidad de actuar de una forma más global pensando en crecimientos futuros.