El Ayuntamiento toma esta medida porque «nadie nos garantiza que la torre no se venga abajo»
La inestabilidad de Araú obliga a cortar Pablo Díez por seguridad
Rubial: «No queremos correr ningún riesgo y al cien por cien nadie nos asegura queno se va a caer»

En los próximos días se deberán reforzar las paredes del edificio para evitar que la torre se desplo
trobajo del camino
La avenida Párroco Pablo Díez, la principal artería del tráfico del municipio de San Andrés del Rabanedo, permanecerá cortada al tráfico «por seguridad y precaución» los próximos días, en el tramo que afecta al edificio Araú, ya que no hay garantías de que la torre de la fachada oeste del edificio tres se pueda venir abajo, después del que el pasado jueves se derrumbara una de las paredes de adobe que la sujetaba.
Así lo explicó ayer el concejal de Urbanismo, Manuel Rubial, que junto con los técnicos municipales, de la empresa Teconsa (adjudicataria de las obras de rehabilitación), y de RMD que realizó los trabajos de estabilización previos, visitaron la zona afectada para valorar las consecuencias del desplome. «No queremos correr ningún riesgo y al cien por cien nadie nos asegura que no se va a caer», indicó Rubial.
La primera actuación será la consolidación del inmueble que tendrá que realizar la empresa adjudicataria de las obras para garantizar la seguridad del edificio, que no se produzcan nuevos derrumbes, y poder así continuar las obras de restauración que comenzaron hace dos meses. Así, la primera medida ha sido el refuerzo de la zona que se derrumbo con vigas laterales. El próximo lunes la empresa instalará dos grandes vigas que sirvan de soporte del edificio al norte y al sur del mismo y, con los demás trabajos de estabilización, se espera que al finalizar la próxima semana puedan continuar las obras.
Rubial explicó que el Ministerio de Vivienda «está al tanto de todo» y que lo sucedido no variará, al menos de momento, el proyecto inicial que contempla la finalización de la rehabilitación en el 2011. «Nos hemos puesto en contacto con el Ministerio de Vivienda que ya está al corriente de lo ocurrido», indicó el edil de Urbanismo que también recordó que son los técnicos de la empresa adjudicataria y el Ministerio de Vivienda los que tienen que tomar las decisiones que consideren oportunas al respecto.
Un edificio emblemático
«Es un edificio emblemático para el municipio, esperamos que la estructura se consolide y que el resto de trabajos transcurran con normalidad para poder disfrutar de Araú como un gran centro cultural», explicó el concejal de Urbanismo.
Párroco Pablo Díez permanecerá cortada al tráfico de vehículos y peatones hasta que el edificio sea apuntalado y el riesgo de derrumbe sea cero.
Así, los vehículos que circulen en dirección a León son desviados por la calle Abogado José Fuertes y Sira Sanpedro, para volver a Párroco Pablo Díez dejando atrás el edificio Araú. Los vehículos que circulen en dirección a La Virgen del Camino deberán dirigirse hacia el campo de fútbol y la calle Félix Rodríguez de la Fuente, para enlaza de nuevo con Párroco Pablo Díez.
El desprendimiento del hastial oeste del edificio Araú se produjo al ceder el muro de carga (de adobe y ladrillo), lo que ha provocado la caída de la fachada que afectó a las tres plantas del bloque y provocó que el forjado cediera.
El Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo y el Ministerio de Vivienda firmaron el 20 de mayo de 2006 el Protocolo de Rehabilitación de Araú para Centro Cultural. El Ministerio de la Vivienda adjudicó las obras de rehabilitación de los edificios a la empresa Teconsa en 4.508.910 euros en septiembre de 2008. El plazo de ejecución es de 18 meses.
El edificio Araú, antigua fábrica de embutidos, es una muestra de la industria fabril de finales del siglo XIX. Es de estilo neoclásico tardío con edificaciones de estilo modernista.