Pese a los compromisos verbales, la integración sigue pendiente tan sólo del impulso político
El soterramiento de la línea de Feve costará más de 81 millones de euros
El Ayuntamiento debe cerrar con el Estado y la Junta sus participaciones en el proyecto
La trinchera de Feve dejaría paso a un paseo a nivel de las calles
león
Como «Feve no contempla otras alternativas distintas a la que contempla el Ayuntamiento», según manifestó esta pasada semana el presidente de la compañía, Ángel Villalba, y la administración municipal ya ha comunicado que quiere el soterramiento de los cerca de 2,6 kilómetros que van desde la estación hasta el entorno del nuevo apeadero de La Asunción... Ahora hay que poner sobre la mesa los actores de la financiación -”Ministerio de Fomento, Junta y consistorio, por lo menos de palabra, ya se han comprometido-” y repartir la factura: 81 millones de euros, según consta en el proyecto elaborado por la consultora Steer Davies Gleave y la empresa Gestión, Ingeniería y Soluciones, que ha sido cofinanciado por León y la compañía ferroviaria estatal.
El documento explica que el único dinero ajeno a las administraciones públicas podrá salir de las plusvalías que se generen en el entorno de la actual estación. Un sector de cerca de 30.000 metros cuadrados en el que se liberará espacio para la construcción de 152 viviendas, de las cuales la mitad serán de protección oficial -”que se ejecutarán para rematar las traseras de los edificios que dan cara a las calles Renueva y Ramón y Cajal-” que se estima que aporten 11,7 millones de euros, y en el que se plantea la construcción de un aparcamiento subterráneo de alrededor de 150 plazas justo encima del que hay ahora en superficie, con una entrada de 5 millones de euros por la concesión. Total: 16,7 millones de euros de alivio, lo que deja el proyecto con un presupuesto de 64,3 millones de euros.
Parque y centro de ocio
Pese a este aprovechamiento, la nueva imagen de la zona de la terminal ganará en espacio público, con la creación de un parque o un centro de ocio, que complementaría el proyecto juvenil Vías que se acomete ya en los antiguos cocherones de Feve. Este enclave, donde se conservaría la estación como está ahora, desencadenaría todo el resto de la integración, que estaría marcada por la conversión de la trinchera actual que trazan las vías en un paseo, previa elevación de la cota para ponerla al nivel de las calles transversales.
La supresión de la brecha, que mantiene condicionada la vida de casi la mitad de la población de la capital, permitirá también favorecer la comunicación de las calles que se saludan a ambos lados de la vía, algunas de las cuales podrían incluso dar cauce al tráfico de vehículos, caso de Gil de Ontañón o Padre Escalona.
Más puntual será la intervención en el entorno de la plaza de Juan de Austria -”donde se reurbanizará el espacio viario-” pero sobre todo el desahogo que se aportará al tráfico en la plaza del Espolón. El proyecto dispuesto, que cuenta equilibrar la rasante, aboga por construir una rotonda de distribución en Álvaro López Núñez, frente al colegio de los Maristas San José y la salida de la calle Bilbao, y la ejecución de un nuevo vial por donde van las escalerillas que daría acceso a Ramón y Cajal y todo el centro urbano sin tener que bajar por Era del Moro.
Pese a toda esta disposición, tanto de proyecto como de agentes que intervengan en la financiación, la mayor incógnita es el tiempo. Se habla de cerca de 8 años para la tramitación administrativa y la ejecución de la obra. Aunque, si se continúa con la política de poses seguida hasta ahora por las administraciones públicas, puede que se demore mucho más. Quizá, no haya fecha... (literal).