Jiménez prescindirá de la impulsora de la Ley de Dependencia, que será el pilar de su gestión
Valcarce no permanecerá en el nuevo ministerio de Sanidad y Política Social
La política leonesa concede que el cambio «será para mejor», pero no hay nada cerrado

Amparo Valcarce juró el cargo el 17 de abril del pasado año
león
Los pesimistas del PSOE de León acuden al BOE para dar sustento a sus presagios. Un boletín en el que se detalla el nuevo organigrama del Ministerio de Sanidad y Política Social, que contará tan sólo con una Secretaría de Estado de Sanidad como único órgano superior, sin rastro del área de Política Social, Familias y Atención a la Dependencia y a la Discapacidad. «Amparo Valcarce se cae de la segunda línea de Gobierno», mantienen los compañeros menos confiados en que José Luis Rodríguez Zapatero encuentre un hueco para su paisana leonesa. Pero, pese a este clima, en el que también abundan optimistas y creyentes de fe ciega, la política faberense, adscrita a este segundo grupo, se mostró ayer convencida de que «el cambio será para mejor», aunque no detalló cuáles son las líneas de negociación que mantiene en estos momentos para anclarse en un puesto de responsabilidad acorde al que ha desempeñado desde la entrada del presidente leonés en el Ejecutivo central. Ni siquiera comenta su pervivencia dentro de la cartera ministerial que ha recogido Trinidad Jiménez, quien renovará la estructura de gestión de la Ley de Dependencia y, según las filtraciones de los cercanos a la nueva ministra, prescindirá de quien gestó el importante proyecto legislativo y lo dio a luz contra toda suerte de impedimentos de las comunidades del PP.
Fuera de este ministerio de Sanidad, al que se ha añadido Política Social, los cauces que se le abren a Valcarce son extensos si se tiene en cuenta la red burocrática estatal e, incluso, internacional, pero limitada en cuanto a la permanencia de su estatus, dado que las secretarías de Estado sin asignación tras el desbarajuste están contadas.
Menos problema tendrá Rogelio Blanco para seguir como director general del Libro, Archivo y Bibliotecas. Los otros dos leoneses implicados en el baile se mantienen en la duda: Javier Vidal espera continuar al frente de la Dirección General de Evaluación y Ordenación del Sistema Educativo, mientras que Javier Lanza, jefe de gabinete del sustituido ministro de Cultura, Antonio Muñoz Molina, no tiene gran esperanza y ya afronta otros horizontes.