| Entrevista | Juan Manuel Bartolomé | PROFESOR TITULAR DE HISTORIA MODERNA DE LA ULE
«La vida económica y social leonesa era mucho más rica de lo que se cree»
El profesor presenta esta tarde en el Club de Prensa su libro «Familias de Comerciantes y Financieros en la ciudad de León (1700-1850)», un retrato de la socie
Juan Manuel Bartolomé Bartolomé
león
No sólo establecieron negocios y comercios, sino que desarrollaron toda una estrategia familiar, empresarial y de relaciones que permitió que durante al menos tres generaciones controlaran la vida comercial de la capital leonesa. Una presencia social que nunca se interesó por el control político, pero que definió todo un modo de vida de la nueva burguesía y marcó el cambio de los hábitos y las costumbres. Son nombres que aún suenan en la historia de la ciudad: las familias catalanas Jolís y Bunell-Selva; las castellanas Pablos-Salán Rodríguez y Hernández de Medina-Fernández o las leonesas Fernández-Chicarro o Pérez-Casado. Y, desde luego, los Salinas-Fernández Llamazares. Sus negocios y sus entresijos familiares se analizan en el libro Familias de comerciantes y financieros en la ciudad de León (1700-1850) , del profesor titular de Historia Moderna de la Universidad de León Juan Manuel Bartolomé. Esta tarde se presenta en el Club de Prensa de Diario de León.
-¿Por qué estudiar los negocios de esa época en la ciudad a través de las familias?
-"Porque está demostrada la importancia que tienen para su desarrollo y supervivencia la familia y sus estrategias hereditarias, matrimoniales, de relaciones. Hasta el punto de que el éxito o el fracaso, como se ve en algunos casos, staba fuertemente conectado a la planificación del futuro familiar por parte del cabeza de familia. No sólo tenía una gran relevancia la herencia más tangible, sino también las estrategias presucesorias como la herencia de los saberes, que normalmente se olvida en las investigaciones.
-Ha dividido las familias que estudia según su procedencia.
-Sí, no sólo había familias de la provincia, sino también algunas foráneas, sobre todo catalanes y de otros puntos castellanos, que ven las oportunidades del mercado leonés y no sólo abren aquí sus comercios, sino que echan raíces enlazando con otras familias de comerciantes o profesionales de la administración o la justicia. Son familias más unificadoras que rectoras, que se insertan perfectamente en la sociedad leonesa y sus estructuras.
-¿Su influencia va más allá del control económico?
-Es sorprendente la escasa preocupación que tenían estas familias por el poder político, incluso por el más próximo de las regidurías municipales, así como por la fundación de mayorazgos. Eso, unido a su escasa predilección por los títulos de hidalguía, nos deja la imagen de una burguesía bastante moderna. Como contrapunto, llama la atención que poseían escasos libros y casi todos eran religiosos. Sus últimas voluntades nos muestran unas mentalidades muy tradicionales y muy imbuidas por las concepciones religiosas imperantes en el Antiguo Régimen. Se aprecia en las altas parafernalias de los entierros y en la elevada demanda de misas solicitadas para la salvación de su alma o de sus familiares más cercanos.
-Esta burguesía local ¿estaba al nivel de las de otras zonas del país?
-El volumen de sus fortunas patrimoniales rondaba el medio millón de reales en la burguesía comercial y los 900.000 en la financiera. Son las más elevados de los conocidos a nivel provincial y no muy inferiores a los de otras zonas del país. Es de destacar además que se trata no de fortunas heredadas, sino que han sido conseguidas con el esfuerzo y el trabajo diario en los negocios. El libro detalla además la estructura de su riqueza patrimonial, que muestra la valoración de los bienes conectados con el negocio, las ventas a crédito, el sistema de obligaciones,... La alta tasación de los artículos depositados en los almacenes dibuja una imagen de incertidumbre en el futuro del negocio comercial.
-Puede decirse entonces que no cumplen con el estereotipo de leonés poco emprendedor y arriesgado.
-No, son familias con éxito económico y que asumieron riesgos. Quizá las siguientes generaciones no dieron los pasos suficientes para desembocar en iniciativas industriales, aunque la coyuntura seguramente tampoco les acompañó. Pero desde luego las investigaciones demuestran que no es cierta la imagen tan cerrada, estática y tan pobre como se cree en la vida económica y social de los leoneses. Era una situación mucho más dinámica de lo que pueden mostrar investigaciones más generales.
-Falla, sin embargo, la apuesta por la innovación en las inversiones.
-Sí, desde luego su mentalidad inversora no es nada innovadora, ya que incluso la burguesía financiera prefiere destinar sus ganancias a la compra de tierras, con el objetivo de asegurarse unas rentas, antes que arriesgarse en actividades industriales o en nuevas operaciones financieras. Los comerciantes destinan la mayor parte de sus inversiones a viviendas y dependencias complementarias a sus negocios, aprovechando las desamortizaciones; y por otro lado a las tierras de labor, que se acentuará en las terceras generaciones aprovechando las desamortizaciones.
-En el libro destaca también el relevante papel de las mujeres en estos negocios familiares.
-Y no sólo el tradicional familiar, sino el más novedoso del mundo de los negocios. Las mujeres se convierten en un auténtico seguro en la continuidad del negocio tras desaparecer el padre de familia. Las viudas con un descendiente varón o yerno en el que pueden apoyarse rápidamente no buscarán un nuevo matrimonio y permanecerán en el negocio.
-¿Cómo era la vida de estas familias, con un alto poder económico?
-"A pesar de sus elevadas fortunas no podemos hablar de unas condiciones de vida lujosas, sino más bien contenidas y moderadas. Los bienes mobiliarios eran apenas un 6% de lo que tenían, y entre ellos abundaban el oro y la plata, joyas,... Objetos que no sufrían alteraciones monetarias para que pudieran servir de seguro a sus negocios. En el siglo XIX hay más ostentación, en las joyas, en la ropa de vestir,... Llama la atención también que aparecen muebles nuevos, como cómodas, escritorios, canapés, sofás,... Y útiles de cocina como vasos, platos, copas de cristal,... No faltan elementos más conectados con el lujo, como la valorada porcelana china, las chocolateras e incluso los molinillos de café, bebidas aristocráticas que se convirtieron en un símbolo de la burguesía.
Lugar: El libro se presenta en el Club de Prensa de Diario de León, en Gran Vía de San Marcos (entrada por la calle Fajeros)
Horario: 20.00 horas
Participan: José Luis Chamosa, vicerrector de Relaciones Institucionales e Internacionales; Victoria Seco, vicerrectora de Campus; Laureano Rubio, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de León y Máximo García, profesor titular de Historia Moderna de la Unversidad de Valladolid