Los estudiantes critican que nadie les ha dicho cómo actuar en caso de padecer gripe porcina
Los alumnos de Enfermería denuncian falta de atención de la embajada española
El grupo reprocha a la escuela que su «preocupación» haya sido un simple email

Alumnas de la Escuela de Enfermería de León, ayer en el aeropuerto de Barajas a su llegada del vuelo
madrid
Una pancarta que rezara: Bienvenidos a la cruda y adulta realidad, podría haber sido el recibimiento simbólico a los alumnos de tercero de Enfermería de la Universidad de León que llegaron ayer a Barajas procedentes de Cancún. Serenos pero indignados, tanto con la Embajada de España en México, como con la dirección del hotel en el que se hospedaban, con la agencia de viajes y hasta con la Universidad de León, en concreto con la Escuela de Enfermería, «de la que esperábamos algo más que un email», según afirmaron, aparecieron por la terminal 4, la mayoría con la boca y nariz tapadas, eso sí, unos con mascarillas y otros con pañuelos de todos los colores. No había mascarillas para todos. Las cámaras de televisión, mientras, filmaban a estos jóvenes sin rostro a los que sólo se les veían ojos de estupefacción.
El motivo del hondo malestar que mostraba el grupo de unos cuarenta alumnos del campus leonés era la ausencia de atención y falta total y general de información que vivieron estos últimos días en lo que iba a ser un viaje de placer. Máxime, al tener en cuenta que desde León y sus lugares familiares de residencia no les llegaba otra cosa que noticias alarmantes. No quisieron dar sus nombres, por temor a represalias académicas, pero no dudaron en dejar claro que, como una pérdida de inocencia social, esperaban más de los mayores y que les habían fallado. Mientras, a la gripe porcina se le hacía un lifting y pasaba a ser la nueva gripe, motivo de todo este quebranto mundial.
«No anulamos ninguna excursión porque, cuando saltó todo, ya las habíamos hecho. En nuestro grupo, todo el mundo está bien. Un poco de afonía, pero por la fiesta-¦», tranquilizaba una de las recién aterrizadas. ¿Recomendaciones? Se ve que las justas, porque otra joven afirmaba: «Nos han dicho que estemos tranquilos y que si tenemos síntomas, que vayamos al médico-¦ Unos cuantos iremos por nuestra cuenta».
Respecto al necesario show de las mascarillas, como buenos alumnos de Enfermería tenían su rigurosa versión: «Esto que nos han dado es una mierda, porque ni es una mascarilla ni es nada. ¿No ves que es todo poroso?», explicaba una alumna mientras mostraba una tela, o algo parecido, azul. «Además nos las acaban de dar. Las pocas que tenían-¦», añadía.
Según los alumnos que participaron en el viaje universitario, el procedimiento al que fueron sometidos consistió en rellenar un formulario en el avión, con el nombre y con el número de asiento, algo que intuyeron que serviría para tenerles localizados por proximidad en caso de que alguno de ellos cayera enfermo.
La falta de información era, de esta forma, una de las causas del enfado. «Es que no nos han dicho nada de nada. Lo que sabemos es gracias a lo que nos han ido contando nuestras familias», se comentaban entre ellos, en referencia a la pregunta de si alguien les había explicado si se les consideraba población de riesgo o algo similar. «Llamamos a la embajada, a la agencia, al director del hotel y no nos decían nada. De la Universidad esperábamos algo más que un correo electrónico», denunciaban y destacaban con ironía que «mientras nosotros no sabíamos qué hacer, el director de la Escuela daba una rueda de prensa-¦».
Ya en León, para la gran mayoría de estos estudiantes, son muchas las incógnitas que se abren al no tener claro qué tipo de contacto y cercanía pueden tener con sus familiares. En el mismo tono de perplejidad, para los alumnos que aceptaron hablar para Diario de León, algo estaba claro: «Iremos nosotros a nuestro médico de cabecera. Ya nos han dicho que si notamos síntomas de gripe que vayamos», especificaban. Como ya se habían enterado de que sus clases quedaban suspendidas hasta el próximo día 11, lo que les tocó ayer fue coger un autobús y dirigirse camino de León, con la intención de volver a la mayor de las normalidades. Eso y estar cerca de sus familias y ayudarles a que se les pase el susto. Porque, aunque el enfado era perceptible, la madurez y sensatez a la hora de abordar el problema también despuntaba en este colectivo de alumnos de tercero de Enfermería.
Y, al final, hoy estarán en León, con incertidumbres pero sanos y salvos. Con el recuerdo de su contacto con la Embajada de España en México: «Dar con la embajada nos costó muchísimo. Nos dijeron que no tendríamos problema para salir del país y que no tenían más información». También estarán en León con algunas dudas: «No tenemos ni idea de lo que tenemos que hacer ahora». Seguro que tocarán madera y se aferrarán a eso que para ellos es un rumor (nadie se lo ha confirmado científicamente) y que dice que en esa zona no se han dado casos de la gripe antes conocida como porcina. Porque, alguien les dijo, así, a secas: «México DF está muy lejos».
Lo más seguro, lo deseable y esperable, es que no se hayan traído ninguna gripe, pero en Cancún se dejaron unos cuantos ideales.