La empresa deberá asumir los 14 contratos eventuales y mantener el servicio al menos 15 años
El Ayuntamiento ingresará 2,8 millones de euros por el matadero
Embutidos Carracedo Llamas, de Zamora, selló la oferta más alta de las 2 presentadas
Más de un centenar de industriales y entradores operan en el matadero
león
El matadero municipal se lo queda la mejor postura económica. Un cheque de 2,8 millones de euros que suscribe la empresa Embutidos Carracedo Llamas, radicada en Santibáñez de Vidriales, Zamora, que supera en 200.000 euros el tipo de licitación que había establecido el Ayuntamiento; la oferta del otro postor: Macelo de Mieres S.A., una de las sociedades más importantes de Asturias, con control sobre la distribución de carne a Alimerka, se quedó en poco más de 1.000 euros por encima de la cifra fijada por los responsables municipales para la subasta, en la que se primaba por encima de todo el líquido a percibir.
La adjudicación provisional planteada ayer -”que tendrá que ser ratificada por el pleno, sometida a posibles alegaciones y de nuevo aprobada por el órgano máximo municipal-” será efectiva en el mes de junio, si se cumplen los plazos administrativos. Después de tres años, con dos intentos fallidos de venta por 5,2 y 4,6 millones de euros, que quedaron desiertos de ofertas, el Ayuntamiento se liberará de una vez de una carga que le grava las arcas con casi un millón de euros de déficit cada año, según estimaciones ofrecidas por la concejala de Comercio y Consumo, María Rodríguez.
El cambio de titularidad llevará aparejado el cumplimiento de las condiciones que se fijaron en los pliegos de la subasta. El empresario zamorano, que cuenta con unas instalaciones propias en su zona natal, tendrá que asumir a los 14 empleados eventuales, que le suponían un coste anual, según Rodríguez, de 392.000 euros al Ayuntamiento, quien sí tendrá que recolocar en servicios municipales a las 30 personas con contrato fijo. La plantilla del matadero sumará casi de inmediato 10 personas más y se plantea un horizonte de generación de entre 130 y 150 contratos en el plazo de 5 años, siempre que sea cierta la propuesta que Carracedo Llamas definió en enero, pero que envolvió en las firmas de 65 empresarios leoneses del sector, que no aportan capital alguno, aunque le sirvieron de coartada a la administración municipal para enajenar la totalidad del negocio cuando ya encaraba la creación de una sociedad mixta.
Ahora, el matadero -”el halcón maltés que hizo ponerse en huelga de hambre a Morano por el cierre de las instalaciones que había en José Aguado y que determinó los réditos políticos de lo que fue y es-” sale de la órbita municipal para entrar en las reglas puras y duras del mercado. Unas condiciones a las que se someterán los cerca de un centenar de industriales y entradores que sacrifican casi medio millón de cabezas al año; sufridores del cierre cautelar que decretó la Junta hace un año por incumplimiento de los dictados de sanidad animal y que menguó la cartera de clientes en beneficio de los líneas de matanza castellanos, caso de Medina de Rioseco.
La nueva experiencia amanece. Tendrá que conservar la actividad durante un mínimo de 15 años, según consta en los términos de la subasta, para no desabastecer al eslabón del sector primario leonés que cuenta las habas en función de los sacrificios.